30/1/08

Esto si que es arte: House y el "Electric Light Shoe"

Ahora que sufren en USA una huelga de guionistas que está obligando a las grandes cadenas de tv a optar por la oferta de realitys para reemplazar a los más de 50 programas de ficción que han sido paralizados por el parón creativo, veo House. Es lo único que veo con la atención debida. Bueno, algo más que eso. House supone un reto a mis escasas neuronas; me hace pensar. Siempre me ha sorprendido que alguno de los antiguos seguidores de House diga que ahora ya no es lo mismo, que antes molaba porque te reías viéndole meterse con los pacientes que acudían a urgencias (no con los que él elige) y que sin embargo ahora, parece siempre lo mismo… (cuando digo ahora, me refiero a los inicios de la segunda temporada). Justo entonces me enganché yo, y me tragaba, a veces, hasta tres capítulos seguidos. Me gusta, además, tener la serie en dvd (no es suficiente seguirla “en directo”), porque de esta manera, puedo echar para atrás cada vez que no pillo algo. Un ejemplo entre mil: aquella escena en la que escribe en la pizarra los 5 estadios del duelo que me dejó “bocas” y que tuve que rebobinar varias veces para entender de qué me estaban hablando.

Dicho esto, espero que los cerebritos que escriben la historia de House estén bien pagados, alimentados y calentitos. Solamente de pensar que nuestra oferta de realitys puede equipararse a la de USA, me hace temblar. Aunque, pensándolo bien, debemos estar muy cerca porque cada vez que conecto la tele a las 22 horas y no es martes (día de House), solamente veo programas de estrellas y estrellados; bailarines, bailongos, danceros, malabaristas, chistosos, músicos variopintos, grillados, toda una variedad de personajes sin lugar definido en mi parrilla mental de programación.

Pero yo no quería hablar de House, y tampoco de los hoteles NH, pero resulta que estos profesionales de la hostelería y el marketing, están preparando un reality show “pelotazo” con sus empleados (¿o actores?) que va a emitirse en Holanda y que mostrará la vida cotidiana de los empleados de la cadena hotelera. Con el programa se pretende involucrar al espectador con los personajes y que vea el día a día del trabajo de los empleados. Por supuesto, además del programa, un site especial con info y descargas. El reality se llamará “Hotel”. Ya veremos (perdón, verán los holandeses) lo que tienen en común los empleados de NH con los embalsamados James Brolin y Connie Sellecca. Ya veremos si luego hay tortazos por reservar en los tres hoteles que participan en la fiesta cuando esta termine, o quizás mientras dure, o quizás cuando continúe.

Lo que yo quería era colgaros una peli muy chula creada por la agencia Strawberryfrog para la marca japonesa Onitsuka Tiger que forma parte de la campaña global “Electric Tiger Land”. Además de la peli, os dejo el making off de la “escultura zapatilla” de un metro de largo que incluye en su interior una recreación de la ciudad de Tokio. Hermosísimas las dos pelis y la escultura, que tiene hermanas pequeñitas de 70 y 40 cm que se expondrán en tiendas por todo el mundo.

Aquí está el making off de lazapatilla (maravilloso), pinchad encima de la foto para verlo; el spot podéis verlo en la web de Strawberryfrog o en este link al artículo aparecido hoy en MarketingNews.






3 comentarios:

Flipflash dijo...

Anda, eso de la zapatilla lo vi el otro día y no me había enterado muy bien de qué tipo de campaña era...

La mejor serie que existe en la actualidad podría decir abiertamente que es Perdidos, eso sí, pierde mucho con el doblaje español...

House es un aburrimiento.

converse boy dijo...

http://es.youtube.com/watch?v=soWwa_Xwy7U

es la publicidad de otra marca de zapatillas

Vera dijo...

Aprovecho aquí para agradeceros los links... las pelis son un buen apoyo.

Respecto a Perdidos, he pedido a un enviado especial que tengo en la isla que me eche una mano y escriba una nota sobre la serie. Tengo que reconocer que a mí me aburre soberanamente. He visto al completo la primera temporada y... fue suficiente. La segunda no la aguanté.

House sin embargo me inquieta más. Averiguar lo que pasa por su cabeza me divierte más que lo que pasa en la isla de Perdidos. Pero insisto, la serie mola, aunque a mí me canse un poco. Cuestión de gustos solamente.