10/3/08

No edad. No tiempo. "The Man from Earth" (Richard Schenkman 2007)

La verdad es que con esto del cine, creo que somos muchos los que nos sentimos un poco “libres” a la hora de elegir porque, independientemente de lo que digan los críticos y aconsejen los demás, hay algo más que nos mueve a ver una peli. O no. A saber las motivaciones que provocan la satisfacción de un individuo mientras se zampa un filme, y los niveles de exigencia de un crítico.

En general, cada cual tiene claro lo que busca. Al menos, más o menos claro. Y ocurre que a veces leemos en los críticos o escuchamos en los demás algo que quizás tiene que ver con aquello que buscamos. Entonces les hacemos caso… o no. Pueden aconsejar no perder el tiempo viendo una película excesivamente sangrienta, y al mismo tiempo, provocar de inmediato nuestro ansia por disfrutar de una hora y media (o dos) de sangre fílmica.

No hay que aclararlo pero, por si acaso, decir que lo que buscamos no siempre es lo mismo… varía muy frecuentemente dentro de “nuestra” escala particular. Dentro del sistema abierto llamado “yo”.

Respecto a “The man from Earth” debo decir que no tenía ni idea de que existiera. Leí una reseña en el blog de un amiguete y me dije “tienes que verla”. Por varias razones:

  • No dura más de 90 minutos.

  • Durante ese tiempo un profesor de universidad que va a mudarse a otra ciudad revela algo “interesante e inquietante” a los colegas y amigos que acuden a despedirle, dejándolos “atónitos”.

  • Ese “algo” parece tener muchas posibilidades que no se desarrollan plenamente en el film. O, más bien, la “idea” en la que se basa la historia.

  • El título de la película es “The man from Earth”.

  • Un “no sé qué” que me dice que ese “algo” inquietante que inquieta al que firma la crítica puede quizás interesarme.
Seguidamente busco en la red y, ¡cómo no!, encuentro alguna referencia -un par, no más- que desvela parte de la trama…:
  • El profesor en cuestión dice que es muy viejo. Unos 14.000 años tiene el mozo.
Entonces si que empiezo a flipar pensando en la cara de los amiguetes cuando el coleguita confiesa su edad y me pregunto qué leches va a contarles después de tanto tiempo vivido y por vivir porque –adivino- es inmortal.

Una vez vista la peli busco más referencias en la red; casi todas positivas y alguna negativa:
  • “Es una película de ciencia ficción” (esto, lo afirman todas las personas que la han visto).

  • "Película altamente inteligente”.

  • “Sinceramente no encuentro palabras para definir lo que me hizo sentir esta película, te engancha de principio a fin, es intrigante, fascinante, irreverente, es, es, genial...”.

  • “Es una película del escritor Jerome Bixby en donde no pasa nada. No hay acción. No hay conflicto. No hay tiros, ni patadas, ni puños, ni explosiones. No hay villanos ni héroes. Lo que sí hay es mucho pensamiento, una historia fabulosa y un estudio profundo de la cultura y la psicología humanas.”

  • "Un filme lleno de sorpresas…".

  • "Un canto a la vida…".

  • "Recomendable antes de ver esta historia tomarse un buen vaso de alcohol para aprovecharla al máximo".

  • "¿Has visto Los Inmortales? Pues imagínate eso pero en plan tostón".
Apuntados los comentarios de los demás, confirmo que no estoy de acuerdo con ninguno de ellos y os dejo los míos, no sin antes advertir que probablemente desvele algo más de la trama (o no). Porque conocer la trama es irrelevante para disfrutar o no de la peli; porque no haré pupa a las distribuidoras ya que no está en cartel ni lo estará; porque no se puede hablar de “La última tentación de Cristo” sin decir que la historia cuenta la vida de Jesucristo…
  • La única “cualidad” que veo en esta película es que parte de una idea que puede estimular al espectador; inducirle, de alguna manera, a reflexionar. Vamos, que puede hacer “pensar”.

  • Pero esta cualidad desaparece a los pocos minutos porque el discurso se hace “vago”, “indeterminado”, “abstracto”… o, mejor dicho, incoherente y el argumento deviene en una tontería.

  • ¿Por qué?...: Digamos que "el hombre que todo lo sabe”, porque así entendemos que debe ser un tipo que ha vivido 14.000 años, no sabe mucho más que los demás, lo cual resulta muy interesante. “No importa cuanto viva un hombre. No puede estar adelantado a su época”, es una de las frases que se han quedado en mi memoria. “Vivir 14.000 años no me hizo un genio”, es otra de ellas…

  • Pero…“El nuevo testamento en 100 palabras” también es otra ellas y, precisamente por ésta, la película no vale nada. Quiero decir, pierde totalmente la estructura y cae en picado.

  • Como “película”, no puedo recomendarla porque no tiene ningún atributo que la haga “especial” (ni montaje, ni elementos inquietantes, ni iluminación, ni…), y eso que tiene un final “de película” (sobre todo para algunas chicas occidentales celosas de María, la de las magdalenas, que siempre hemos deseado que “ese” hombre –y no otro- nos prestara la “atención” debida). El problema es que tal planteamiento de guión no necesita una resolución “de película”, ni mucho menos. Así que… no es interesante.

  • El “guión” por sí mismo (sin atributos extras como pueden ser la interpretación de los actores, el ambiente recogido… el fuego…) no se sostiene ni con superglue.

  • Pero hay una parte interesante del guión que, por desgracia, se pierde entre otras cosas insignificantes. Y es que ante un hecho dado, todos reaccionaremos según nuestras creencias y nuestra forma de ser. Un objeto puede tener muchas caras, dependiendo del ojo que lo mira. Podrá ser (el objeto en cuestión) un farsante, un loco, Dios, el hombre de nuestra vida, un chiste, un trauma, una herejía, el amor, un ideal, el universo, nada.

  • Y esto último me recuerda a un grandioso libro, “La piedra lunar” de Wilkie Collins, donde varios personajes protagonistas de un suceso dado (o que juegan un papel en una representación dada) “hablan” sobre él; narran su particular visión, enriqueciendo de esta manera la historia y ofreciendo, al mismo tiempo, un retrato sobre sí mismos.
No puedo comentar más por respeto a los que no la hayan visto. Que supongo, son todos.

En cualquier caso, nada como el momento “Heart of gold” de la película “Iceman” (1984) cuando Timothy Hutton canta junto a su “amigo” el famoso tema de Neil Young. Aquí os dejo a Neil, enroscado con su armónica…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

He intentado esquivar los Spoilersy creo que haré caso a tu recomendación y la veré.

Las cancioncillas del video de Sarajevo están muy bien las dos...
una de mi juventud:

http://es.youtube.com/watch?v=lyQtZsS9e1Y

Me pongo el capirote, agarro la vela y tiro para mi tierra, feliz holy weekend

http://es.youtube.com/watch?v=cW-9GRlRJOg

YOUTUBE

vera dijo...

No me había dado cuenta del temita de Dinosaur Jr. Tendré que ver el vídeo de nuevo... Bonita canción, buenos recuerdos.

Tu eres de mi quinta seguro.

Hala, feliz semana santa andaluza... a lo bruto!