27/4/08

A quien pueda interesar...

Hoy voy a escribir solamente una carta. Aunque dentro de un rato veremos en qué se convierte todo esto. He estado liada estos días y, además, suficientemente enferma como para no poder concederos un par de horas de sueño… Así que me he entregado a la más santa de las actividades, dormir más de 9 horas, exactamente 9 horas y media. No es mucho, pero menos es nada. Mis "curas" de sueño, ni en el mejor de los casos, sobrepasan ese tiempo. Por otro lado, me han dicho algunos pajaritos que navegan en firefox que éste les peta en cuanto entran en mi sagrado blog. Al parecer la causa son los “tubos” que tengo puestos aquí a la derecha… Amigo YouTube, sabes que te adoro (aunque no sepa quien leches eres) y que te he cedido un espacio privilegiado aquí a la derecha… pero me temo que hay que limpiar, porque los que utilizan firefox también existen, son criaturas humanas como nosotros (hijos de ese tipo forrado de pasta que lleva gafas y tiene cara de no haber matado a nadie), así que los vídeos deben pasar a la lista de “Videos de Apoyo” y a esa pequeña sección de “Animación” que espero seguir llenando poco a poco. Vamos, que tenía el blog tan lleno de gadgets que no rulaba (para los de firefox) y este espacio dedicado al videotube deberá ir actualizándose constantemente, como las noticias; un día en boca de todos, al día siguiente al archivo.

Tanto gadget, tanto gadget… ¡ay!, ya voy conociéndome, contradicción pura y dura…, y si no recordad lo que decía hace tiempo en este artículo llamado “Ladrillos infumables”, tanto presumir de que yo digo lo que me da la gana y no necesito negritas, ni subrayados, ni vídeos, ni nada… y esto se ha transformado en una feria. Pues no. Ahora me vais a aguantar pero bien, sin florituras.

Hace unos días le prometí a un amigo dedicarle un post. Este servirá. Decía él algo así a propósito de Bach: Muchas veces he pensado que sería la música que me gustaría que me despidiera "el blanco día".

Ese “blanco día” no es gratuito, forma parte de uno de los poemas amorosos de Quevedo:

Amor constante más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;


mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía,
nadar sabe mi llama la agua fría
y perder el respeto a ley severa.


Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,


su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.


Y ya que estamos con Quevedo, aquí dejo uno de mis favoritos perteneciente a la llamada “poesía grave”:

Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió.

"¡Ah de la vida!"...¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido,
las horas mi locura las esconde.


¡Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huido!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.


Ayer se fue, mañana no ha llegado,
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.


En el hoy y mañana y ayer junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.


De paso, cuelgo también aquí un fragmento de esa escultura de Bernini que lleva tiempo colgada en la columna derecha de este blog:




Y no, esto no es la primavera, es el barroco. Hace tiempo pregunté a otro amigo (aprovecho y le dedico también el post) si era muy descabellado pensar en un vínculo entre el romanticismo y el barroco. Solamente me dijo que el barroco surge en un tiempo en el que la iglesia católica reacciona frente a algunos movimientos “revolucionarios” y debe restaurar su prestigio. Así, el barroco, sería un símbolo de la contrarreforma. A mí estas cosas no me interesan demasiado; sí me interesan el exceso y el énfasis, cierto vigor y energía que percibo en algunas obras que quizás nada tienen que ver unas con otras. Así mismo el enfrentamiento a un universo que ya no está tan definido, que es ya un desafío a la razón, al orden, a la medida y al método. Es un exceso semejante al que siento con los poemas místicos de Juan de la Cruz o Teresa de Ávila, si bien estos carecen de ese componente “trágico” que subyace en algunas piezas del barroco. La idea es que San Juan y Santa Teresa confiaban en un destino y los demás no. Así entraríamos en una valoración de las posibilidades de libertad frente a un destino que ya no es tan acogedor. Algo así es… para mí, por supuesto. Cualquier entendido que coja este texto podrá echarlo a la hoguera, directamente. Y hará bien.

Y ¿qué tiene que ver Bach con todo esto? Nada. Porque curiosamente, la música de Bach, aunque entra dentro del llamado barroco, responde a lo que sería una ordenación divina, ja, ja, que quizás no tiene nada que ver con la racionalidad impuesta por algunos filósofos (o sí). Esta música se define como «retorcida», una construcción «pesada, elaborada, envuelta»… También se dice que la música barroca se caracteriza estéticamente por la preeminencia de lo emocional sobre lo racional. Puessss no se yo que decir ante esto… quizás solamente una cosa, que no hay que buscar significados sino encontrarlos por uno mismo. Para muestra un botón; estoy terminando la obra de Arthur C. Clark “2001. Una odisea en el espacio”. Este texto que os dejo aquí (al final), define perfectamente lo que siento con la música de Bach. Nada que ver creo con el barroco, lo que cuentan de él y otras sutilezas. Tal cual lo define nuestro astronauta, lo definiría yo. A ver si hay suerte y me encuentro por ahí ejemplos “útiles” para ilustrar por qué me gusta Quevedo, o ese muslamen de Perséfone, la de blancos brazos, tan bien agarrado por las zarpas de Hades.

Por cierto, este textito se lo pasé a un tercer amigo, así que no voy a dedicarle la misma cosa. Le voy a dedicar también el post. Para todos (ellos, vosotros, yo) dejo aquí, al final, un cuadro de Rubens, en el que se ilustra también el rapto de Perséfone. Siiii, estoy "dedicona" y coñazo, pero es mi carta y digo lo que quiero. Pues eso, aquí va esta hermosura perteneciente a 2001 (ya hablaré de ella en unos días).

"Se daba cuenta de algunos cambios en sus normas de conducta; hubiese sido absurdo esperar otra cosa, dadas las circunstancias. No podía soportar ya el silencio; excepto cuando estaba durmiendo, o hablando por el circuito Tierra, mantenía el sistema de sonido de la nave funcionando con tal sonoridad, que resultaba casi molesta.

Al principio, como necesitaba la compañía de la voz humana, había escuchado obras teatrales clásicas –especialmente las de Shaw, Ibsen y Shakespeare- o lecturas poéticas, de la enorme biblioteca de grabaciones de la Descubrimiento. Pero los problemas que trataban le parecieron tan remotos, o de tan fácil solución con un poco de sentido común, que acabó por perder la paciencia con ellos.

Así pasó a la ópera… generalmente en italiano o alemán, para no ser distraído siquiera por el mínimo contenido intelectual que la mayoría de las óperas presentaban. Esta fase duró dos semanas, antes de que se diese cuenta de que el sonido de todas aquellas voces soberbiamente educadas eran sólo exacerbantes en su soledad. Pero lo que finalmente remató este ciclo fue la Misa de Réquiem de Verdi, que nunca había oído ejecutar en la Tierra. El "Dies Irae", retumbando con ominosa propiedad a través de la vacía nave, le dejó destrozado por completo; y cuando las trompetas del Juicio Final resonaron en los cielos, no pudo soportarlo más.

En adelante, sólo escuchó música instrumental. Comenzó con los compositores románticos, pero los descartó uno por uno al hacerse demasiado opresivas sus efusiones sentimentales. Sibelius, Chaikovski y Berlioz duraron una semana, Beethoven bastante más. Finalmente halló la paz y el sosiego, como a muchos otros había sucedido, en la abstracta arquitectura de Bach, ocasionalmente mezclada con Mozart.

Y así la Descubrimiento siguió su curso, resonando a menudo con la fría música del clavicordio, y con los helados pensamientos de un cerebro que había sido polvo por dos veces en cien años." (pags. 187-188)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Vera

Me encanta que te gusten los videos y que los coloques sea donde sea me halaga.

Hoy te pongo tres tontadillas que ando medio dormido:

Animación:

http://es.youtube.com/watch?v=1m-JYut7GSQ&feature=related

http://es.youtube.com/watch?v=YVl0VTnP37I

Y por último Quevedo como héroe de acción:

http://es.youtube.com/watch?v=eEAfwKoJ1lc

Un saludo, Youtube.

Anónimo dijo...

http://es.youtube.com/watch?v=fxip-PTlOcM

Youtube

vera dijo...

Es una maravilla este último...

Ahora los subo. Me he acordado viéndolo de una peli que vi hace mucho tiempo con teatros de marionetas y sombras. Creo que era El maestro de marionetas (Hou Hsiao Hsien). Llevo un rato buscando algún vídeo pero he fracasado :-(

Los dos del primer comentario también me gustan (sobre todo el segundo del tipo de la foto...)

Gracias.

Anónimo dijo...

¿verdad? el último es de un tipo que me tiene fascinado, es soberbio.

Youtube