13/5/08

El poder de las imágenes. Alphonse Mucha. Caixa Forum Madrid.


Caixa Forum de Madrid nos pone en bandeja una muestra bastante completa de la obra de uno de los artistas (cartelista también) más famosos e imitados del SXIX y XX (vivió justo entre ambos), Alfons Mucha. Pero no por esta razón debemos pensar que fue único en su especie, porque muchos artistas hacían cosas del mismo estilo. El Art Nouveau (Modernismo en Cataluña) contiene esa misma visión de las cosas. Hay rasgos del Art Nouveau (florituras varias – inspiración en la naturaleza -, simetrías no simétricas – motivos diferentes a cada lado -, exuberancia en las formas, culto a la feminidad…) que están en Mucha y en el resto de artistas de la época. Así que me pregunto si este hombre fue verdaderamente original o simplemente se hizo más famoso que los demás (gracias en parte al trabajo de su hijo para difundir su obra después de su muerte, allá por el 1939).


El problema es cómo percibimos a Mucha un domingo a las siete de la tarde en Madrid, año 2008. La gente observa sus trabajos como algo único, los textos asocian su obra a la de un precursor, un ser originario… “creador y divulgador del estilo Art Nouveau”. Pues no sé yo, tendríamos que recurrir a la obra de Gustav Klimt (y resto de obras “simbolistas” surgidas durante la secesión vienesa), a Víctor Horta, a Gaudí… Incluso me atrevería a nombrar a Ramón Casas que retrata y refleja la sociedad turbulenta y cambiante en la que vive y que también hace carteles publicitarios para la campaña "Cigarrillos París son los mejores". El segundo es de Aleardo Villa que también participó en la difusión del mensaje :-)


Para que no existan problemas de percepción, bien viene decir que el Art Decó aparece después (o más bien es una continuación) del Art Nouveau, como tendencia en la que se funden las vanguardias artísticas (constructivismo, cubismo, futurismo)... Según mi amigo Alp el Art Nouveau es una corriente “incómoda” que conviene dejar al margen a favor del proceso de modernización introducido por la Revolución Industrial. Por esta razón surgiría esplendoroso el Art Decó. Sin embargo, los surcos ya estaban hechos. El Art Decó reposa sobre los recursos técnicos del Art Nouveau, su carácter ornamental, y recoge además influencias del arte de vanguardia y, por lo tanto, una particular visión de la sociedad quizás más utilitaria (no me atrevo a decir progresista) que la del Art Nouveau que considero más espiritual o quizás vital (menos falso). Pensemos en Metrópolis, de Fritz Lang, con toda la imaginería futurista, rasgos constructivistas, etc, como ejemplo cinemátográfico de Art Decó (o mejor, de objeto engordado por todo tipo de influencias sociales y estéticas del arte de vanguardia).


Como dice Alp, Mucha sigue una línea perfectamente consolidada desde mucho antes de que hiciera el cartel de Sarah Bernhartd. Pensemos en la desrealidad que sufre la imagen para adquirir un carácter simbólico que envuelve gran parte de las obras simbolistas de finales de S XIX. Por no entrar en la mitología, la simbología, oscuridad, ambigüedad etc…

A mí lo que me maravilla es el exceso de ornamentación y estas simetrías tan particulares. La exuberancia y belleza de todas estas obras. La muestra que presenta Caixa Forum es, además, y a mi juicio, magnífica. Un estupendo resumen de la obra del artista.


Y un apunte final. El tema del cartel.

Las funciones que ha cumplido el cartelismo a lo largo del siglo XX pueden resumirse en cuatro, apoyadas en cuatro ideas:

- Popularización del arte: La idea de que el buen arte puede ser un buen negocio. “Debido a la creciente toma de conciencia de que la vitalidad artística fluye de las formas de vida, existe un nuevo colectivo, joven y mayor, despierto y ávido de nuevas formas de diseño público de calidad”. Esta frase pertenece al prólogo del catálogo de la exposición “Art for All” que tuvo lugar en 1949 en el Victoria & Albert de Londres que reproduce la tradición cartelística británica acumulada desde 1908 a 1949.
- Democratización de la sociedad: La idea de que el cartel puede ser un elemento poderoso de propaganda. El cartel tiene una función política.
- Desarrollo de la sociedad de consumo: El cartel como impulsor de la publicidad comercial, ayudando a nacer al turismo, el deporte, el cine y resto de actividades que conforman nuestra vida diaria. El cartel como soporte publicitario.
- Finalmente, la incorporación de la cultura del ocio a la vida diaria. La seducción como nueva directriz.

El cartel impacta en la sociedad, y la refleja. Incide inicialmente sobre un público que está lejos de la saturación actual de mensajes comerciales; un público que ha visto nacer la luz eléctrica, heredero de la revolución industrial... El valor de origen de estos carteles es prácticamente nulo, más aún al consumirse de forma pasiva fijado en la calle. El éxito es total. Todo gracias al desarrollo de la técnica litográfica a finales del siglo XIX. Dentro de todo este contexto (y muchas más cosas) hay que alumbrar a Alphonse Mucha.


2 comentarios:

Alp dijo...

Me parece muy buena idea enfatizar que el "arte pop" nació en Europa en torno a las propuestas de tradíción simbolista... Je, je, je. No sé si pretendías decirlo con tanta contundencia, pero es lo que yo he entendido.
Y si comparamos las obras de Mucha, de Toulouse-Lautrec o de Casas con las de Warhol... Virtuosismo, elegancia, erotismo con "clase"... frente a chabacanaería y puro impacto visual de película litográfica o de los procedimientos fotográficos industriales...
Evidentemente, las comparaciones son odiosas, pero acaso sirvan para justificar ciertas preferencias estéticas. No estoy de acuerdo en que la exposición sea magnífica (yo sereía un poco más comedida en el juicio crítico), pero si la comparamos con la realizada por CajaMadrid hace unos meses en la Casa Encendida (sobre Warhol), no me cabe la menor duda sobre la capacidad gestora de la entidad financiera catalana frente a la que controlan "la Espe" y sus amiguetes. La Caixa está ganando a CajaMadrid por goleada...

vera dijo...

Pues no. Es lo que tú has entendido pero no era mi intención. Además, aunque la palabra simbolismo aparezca en el texto creo que no tiene nada que ver el simbolismo con el “modernismo”, el Art Decó y mucho menos el pop art. La apuesta simbólica (la de Odilon Redon, Moreau, Khnopff …) tiene más que ver con lo mítico, lo metafísico, la irrealidad, el subjetivismo, la oscuridad, el culto a lo misterioso… vamos que linda muy mucho con el romanticismo y hasta con el neoclasicismo pero creo que sin las mismas pretensiones. Para mí uno las tiene poéticas y el otro filosóficas, sociales…

Nada que ver con ese arte popular dentro del cual podemos meter al Decó, al Nouveau y al pop. Sin embargo, nada tienen que ver los primeros carteles publicitarios y la trasformación del diseño (por no decir su génesis) entre finales del XIX y principios del XX con el pop art salvo en lo de arte popular. Por lo demás años luz. Los carteles de los que hablo, se pegaban en las paredes para hacer propaganda. Las obras de Rauschenbereg, Lichtenstein, Warhol, se pegaban en las paredes de una galería y se vendían a millones para echar unas risas mientras el mundo se rompía en pedazos y, de paso, forrarse. No me digas que es lo mismo, leches. Y no me digas que surge en torno a las propuestas de tradición simbolista. Que el cartel y Mucha sean arte para el pueblo no tiene nada que ver con el simbolismo. Al pueblo se le han entregado símbolos toda la vida. El pop se apodera del objeto de consumo y lo transforma en otro objeto de consumo más gordo. Nada que ver con la propaganda y mucho más que ver con el espectáculo fetichista. Mucho más que ver tiene el pop con lo que vivimos en la actualidad que con lo que se vivió a principios del SXX. Creo yo.