18/9/08

El origen del mundo.


Voluptuosos de todas las edades y de todos los sexos, a vosotros solos ofrezco esta obra: nutríos de sus principios, que favorecen vuestras pasiones; esas pasiones, de las que fríos e insulsos moralistas os hacen asustaros, no son sino los medíos que la naturaleza emplea para hacer alcanzar al hombre los designios que sobre él tiene; escuchad sólo esas pasiones deliciosas, su órgano es el único que debe conduciros a la felicidad.

Marqués de Sade. La filosofía en el tocador.

El origen del mundo es un cuadro de Gustave Courbet pintado en 1866. Continúa la Wikipedia diciendo lo siguiente: “la escala, el encuadre y el punto de vista elegidos por el artista supusieron una radical novedad respecto de toda la tradición pictórica anterior, produciendo en el espectador una fuerte impresión de sensualidad y erotismo”.

Sensualidad y erotismo… Habría que preguntar por ahí qué sensación es la que produce tal imagen en estos tiempos en los que las mujeres se dejan los ahorros en un láser que elimina todos lo pelos de su cuerpo. Es la era de la depilación brasileña, que puede ser parcial (dejando una rayita de vello) o total (dejando el terreno lampiño). Lo maduro asusta y hay que ser impúber cueste lo que cueste. Tan blanco e inmaculado como una estatua griega. Que por cierto, y por si alguien no lo sabía, las estatuas griegas y romanas, dicen, eran policromadas. Si creemos que eran blancas es gracias a la obra de un señor llamado Winckelmann que, dicen, es el fundador de la historia del arte y la arqueología. O sea, que es su punto de vista el que cuenta “un cuerpo bello es más bello cuanto más blanco es y cuando está desnudo parecerá más grande de lo que es".

Pues no señor. Eso, lo diría Winckelmann, pero no es verdad. Aunque pensemos que sí lo es, e incluso que en nuestros genes Dios ha puesto ese gusto tan particular.

Ahora bien, eso de la blancura y la perfección tiene su aquel. Voy a dejar aquí un vídeo de Leni Riefenstahl, una mujer que sabía hacer muy bien las cosas, era muy guapa y tenía buenos contactos. Por todas estas razones, supongo, trabajó para el tercer Reich. Igual que Zhang Yimou trabaja para China y, además de dirigir pelis, ha estado a cargo de toda la propaganda de los juegos olimpicos de Pekín.


Olympia. 1936 Summer Olympics


A mí me da igual que Leni fuese amiga de Hitler y la entrevistaran constantemente para que se justificara (Dios mío!!! ¿Era o no era nazi?). Lo que me interesa (y lo que hace que me parta de risa con tanta entrevista y persecución) es lo muy imitada que ha sido y sigue siendo. Tanto el decálogo de Goebbels, como el cine de Leni son un ejemplo de una propaganda que se mantiene fresca como una lechuga.

Pero volvamos al pubis de Courbet y adentrémonos en su interior… Es mi deseo dejar aquí un librito que curiosamente he encontrado en la red. Recomiendo, por supuesto, su compra, pero es difícil encontrarlo. Yo lo encontré en una tienda antigua, o museo del sexo, o ya no me acuerdo, que vivió durante poco tiempo junto a los cines Ideal en Madrid. Allí compré La filosofía en el tocador del maestro Sade, edición de La sonrisa vertical. Lo leí hace bastantes años, pero sigo pensando que es un libro muy recomendable. No por nada en particular. Es lo más cercano a una masturbación. No intelectual sino física. O intelectual más que física... O moral. Vayan ustedes a saber.

Creo que en este link está el libro completo. Aunque, evidentemente, no me lo he releído para comprobarlo, así que mejor buscarlo y comprarlo.

5 comentarios:

hombrecohete dijo...

No sé si le conté una anécdota divertida sobre "El origen del mundo". Mi amigo Uli -en última Documenta de Kassel- estuvo realizando talleres con chavales preadolescentes. Uno de los temas que abordaron fue el sexo en el arte. Los chicos, en general, no tuvieron problemas con imágenes de Mapplethorpe, por ejemplo, y bromeaban sobre el asunto; de hecho, un niño norteamericano no paraba de aludir a la "freedom". Vale, pues al mostrarles la obra que nos ocupa, se escandalizaron muchísimo, soltando el pequeño yankee algo así como "freedom, pero hasta cierto punto".

Curioso ¿verdad? cuando la intención de este cuadro es puramente naturalista y nada erótica.

En fin, que seguimos huyendo del origen natural y, en nuestra impuesta sofisticación, de la madre que nos parió.

Desde mi retiro, la echo de menos mientras una bolsa llena de jugetes languidece en el pasillo...

Sé que me disculpará: vivimos tiempos turbulentos.

Un beso tan grande como en c... del cuadro!

vera dijo...

Pues si... usted lo dice bien. Mapplethorpe si, la madre que nos parió no.

Tendencia sofisticada, eso es todo. Hasta los cuadros de Freud asustan menos. Y es que este cuadrito no tiene ningún velo.

Libertad sexual... ya.

Nos vemos pronto...

ipm dijo...

Pues qué cosas con la Leni Riefenstahl, esta misma mañana la mencionaban por la radio para hacernos notar su peculiar metodología para filmar las olimpiadas aquellas: un majestuoso foso rodeando el circuito entero para poder hacer un traveling imperial.
Mención aparte la potencia de aquella retransmisión... hasta Carl Sagan la puso bien en alto en Contacto: nuestra imagen sideral.
Hay mujeres que saben decir las cosas bien claro.
Slds.

vera dijo...

Ahh... Contacto, qué bonita historia, ojalá fuera posible vivir algo así.

Hace poco he conseguido Cosmos. Me lo voy a ver enterito... a ver como ha sobrevivido al paso de los años.

Abrazos.

Alp dijo...

Una acotación con pregunta:
Si no estoy mal iunformado, nada sabemos del título que otorgó Courbet a su pintura; lo de "El origen del mundo" es un eufemismo típoco del mundillo del "arte". Conozco pocas pinturas que no necesiten título y, desde luego, ésta es una de ellas. ¿Con vello o sin él? ¿Vello, bello? Antes se decía: "En caso de duda, la más velluda" (no "la más tetuda", como acredita el criterio vulgar). Si no estoy mal informado (ayúdame Vera) las mujeres más velludas están mejor capacitadas para procrear...

Sobre Leni.

Ya debería haber llegado la hora de que valoráramos su cine sin que los condicionanetes políticos la descalifiquen (ello no quiere decir que debiéramos olvidarlos, claro está). Pero la satanización del régimen nazi ha sido muy eficaz y deberá pasar mucho tiempo hasta que podamos ver sus cosas con frialdad...
¿Alguien ha conseguido Tierra Baja con subtítulos en castellano? Resulta divertido (e irritante) observar cómo "nos veían" los alemanes de aquellos tiempos.