27/10/08

¿En un mundo libre?... Ken Loach (2007). Le regalo los interrogantes.


Ken Loach y los obreros, Ken Loach y los pobres, Ken Loach y la denuncia, Ken Loach y los inmigrantes, Ken Loach y los que se aprovechan de los inmigrantes, Ken Loach y los perdedores, Ken Loach y la Thatcher… Me canso.

Más o menos en 1990, con veintiuno o veintidós añitos de nada… o sea… joven e inexperta, descubrí el cine de Loach con pelis como Riff Raff, Lloviendo piedras, Ladybird LadyBird

Lloviendo piedras resultó, en su momento, un filme costumbrista, cercano, entrañable y magnífico. Nos contaba la historia de un tipo de clase obrera a la que muchos pertenecíamos (y pertenecemos, aunque ahora nos vistamos mejor y llevemos móvil de empresa) y por eso lo consideramos cercano; nos acercaba al día a día de cualquier familia obrera (las cañas en los bares, las trifulcas familiares, los problemas económicos, las charlas con los colegas) y por eso la consideramos costumbrista; el núcleo de la historia (el “core” alrededor del cual gira todo) era un evento familiar (la comunión de la niña) y un problema (la ausencia de dinero para pagar el traje) que nos llevaban a la peripecia (las triquiñuelas para conseguir la pasta para el traje) y por eso la consideramos entrañable; y la familia, vivía en un barrio del norte de inglaterra, por eso la consideramos magnífica. Sobre todo, porque nos tocaba de lejos.

Cuando volví a perseguir a Loach y asistí casi al estreno de Ladybird Ladybird (en vo y sala pequeña, of course) algo ya me olía a mierda. La afamada actriz protagonista (dicen que Loach la mantuvo en suspenso durante su interpretación para hacerla sufrir de verdad) interpretaba a una madre soltera (o abandonada por un marido indeseable) que luchaba por estar junto a sus 4 o 5 hijos mientras todos veíamos (impotentes) como los perdía uno a uno. Una víctima de su marido, de su... (y no lo digo) y del sistema, un asistente social implacable y unos niños que deseaban más que nada en el mundo estar con su madre. Recuerdo la interpretación de Crissy Rock como algo excesivo y exagerado. Y en ese momento, creo, dejé de perseguir a Loach.

En parte fue porque, justo en aquellos tiempos, también andaba Stephen Frears haciendo cine. Entre otras cosas continuando con la revisión cinematográfica de la trilogía escrita por Roddy Doyle, The Commitments (1987), The Snapper (1990), TheVan (1991). Alan Parquer llevó al cine The Commitments en 1991, logrando un filme difícil de olvidar (al menos para mí). Grandiosa película. Y Stepehn Frears, que ya había dejado “bocas” a unos cuantos críticos con Mi hermosa lavandería (1985), Abrete de Orejas (1987), Las amistades peligrosas (1987) y The Grifters (1990), se hizo cargo de la adaptación al cine de las otras dos novelitas: Café Irlandés (nombre que pusieron al film basado en The Snapper) y La furgoneta (The van).

Hablar de estas fechas, 1993 en el caso de Café Irlandés y 1996 para The Van, no es gratuíto. Los que íbamos al cine en aquellos tiempos mezclábamos todo (no solo el alcohol, también las películas); Frears, Loach… venían en un mismo saco…
Pero no.

La grandeza de Frears es la que yo pido a un artista: resolver el asunto con gracia; con humor; con surrealismo; con lírica; con arte… a fin de cuentas. Y de eso, obviamente, carece el cine de Ken Loach.

La película de marras tiene poco que ofrecer. Eso sí… Loach no es tonto y nos plantea un punto de vista “poco sesgado” (entre comillas), “no dualista” (también entre comillas) y "“objetivo”" (entre dobles comillas).

El problema de la inmigración debe ser algo parecido a lo que cuenta. Quiero decir, el problema de aquellos que se aprovechan de la inmigración, o de aquellos que se aprovechan de la situación de debilidad de otros, o de aquellos desesperados que son ellos mismos víctimas del sistema, o de los tontos que se aprovechan de otros tontos… ¿Del Sistema?... ¿Y quien es el Sistema?

Esta es la pregunta que surge en mi mente con esta peli. Entre otras. O sea un barrizal. Barrizal que se produce siempre que alguien impone connotaciones morales a ciertos hechos (fenómenos) desesperados (¿animales?)… Difícil cuestión.

La película no está mal. Porque Loach no es tonto y el discurso que plantea es algo más que obvio y trillado. Provoca mi reflexión y eso basta. Pero dejo claro que evito tener en cuenta el “tono” de denuncia que siempre va vinculado al cine de este pollo. Porque si lo veo como una denuncia, me parto el culo.

Estoy, sinceramente, cansada de las denuncias sin sentido. Y más si vienen con un sello marcado en dólares, libras o cualquier otra moneda. Prefiero las denuncias de cualquier individuo (obrero común) por las goteras de su casa recién estrenada, por los robos legales que sufre, por las calderas que no funcionan, por los impagos que sufre y jamás resolverá, por los maltratos a los que puede verse sometido... entre otras muchas cosas. Somos así, nosotros.

El cine, por desgracia, y sobre todo el que llega a nuestros ojos, es parte de ese Sistema que nos mantiene aislados (aunque nos haga ver que no) y no nos permite reclamar lo que nos pertenece (iba a decir por ley, pero la ley me la paso, de momento, por los bajos), y no nos proporciona justicia ante la ofensa, que nos permite chillar si no hacemos demasiado ruido… etc, etc, etc…

Solamente es tendencia, moda, moda progre, moda liberal, moda criticona, moda “comprometida”, moda “denuncia”, atrezzo, maquillaje… poco más.

Quitando todo esto, el documental de Loach (porque no es un film en regla), no está mal. Aunque solo sea por ese título inquietante que tiene... lo mejor, sin duda, del film. Reflexionar sobre la libertad dentro de la jaula.
Algo así es.

6 comentarios:

El Merodeador dijo...

A raiz de su reflexión sobre la emigración y los emigrantes, imprescindible lectura del comic de Shaun Tan "Emigrantes" del que me consta usted conoce su existencia, pero que puede ilustrar el conocimiento de otros lectores de su blog.

belentxu dijo...

Bueno, bueno... (me froto las manos, saco mis uñas, afilo mis colmillos y...)
Pienso en cómo contestar a tu artículo...
¡Ah, por cierto!, lo hago mientras me disfrazo para Halloween :)
¡¡¡¡Grrrrrrrrr!!!!!!
Belén

vera dijo...

Ya, bueno... creo que definitivamente voy a dejar de hablar sobre cine en este blog. Me interesa bastante poco.

No puedo evitarlo Belina,... trabajo en marketing y publi y creo que estoy sesgada de cojones :-(

Besote.
Nines

vera dijo...

Por cierto, si que hay una lectura de esta peli, muy interesante...

"Una cosa es lo que dices, otra lo que haces..."

"Cada uno busca lo suyo, su bienestar..."

Podemos interpretar que Ken Loach en el fondo lo que quiere es hablar sobre la condición humana, de la protagonista... no lo olvidemos (empresario o empleado).

Lo de la inmigración en este sentido, sería una excusa.

No sé que pensará de esto El Merodeador... jas!

Alp dijo...

Querida Vera:

El cine de K. Loach... está concebido con objetivos de concienciación social, pero sin pretensiones estéticas o con pretensiones estéticas derivadas de una concepción "realista" que a mí tampoco me gusta mucho (por decirlo con delicadeza): y lo que ofrece es, invariablemente, lo mismo: la visión más pesimista de la Escuela de Frankfurt, aquella que sigue matizando de azul cobalto oscuro la política del PCE (recordemos las broncas del Sr. Anguita).Todos podemos comportarnos como miserables, si las circunstancias nos empujan al disparadero. A mi juicio, las películas de Loach carecen de la "salsa positiva" propia de otros directores de pretensiones humanistas menos "plastas": Frears entre ellos. Todos podemos comportarnos como miserables, pero es mejor saber que también todos o casi todos podemos construir "cosas" (concretas o abstractas) grandiosas: pintar un cuadro, escribir una novela... hacer el amor... amorosamente.

Anónimo dijo...

Valla veo que tenemos aparte de las raices algunas cosas en comun.k. Loach es uno de los directores de cine que mas me gustan.
Gracias al cine y a Loach podemos ver o hacernos a la idea de lo que paso en la gerra civil (tierra y libertad)o en la de Nicaragua ( la Canción de Carla) mis "preferidas". Tambien el mundo laboral( la Cuadrilla) o la emigración como tu señalas