1/10/08

Flipando con Mario Conde.


Todos conocemos al antiguo presidente de Banesto, Mario Conde, sobre todo porque terminó en la cárcel. “Este episodio que él llama “accidente” y del que se responsabiliza en primera persona porque pudo haberlo evitado, provocó que mejoraran sus relaciones familiares. Y le dio la oportunidad de demostrar a sus hijos que somos lo que somos y no lo que tenemos”.

Así, más o menos, comienza esta espectacular entrevista que ha caído en mis manos, concedida por Mario Conde a la Fundación Ananta (Al servicio de la armonía planetaria). Así se llama la Fundación. Flipante ¿no?

No deja de sorprenderme que un señor como este (con sus antecedentes), diga las cosas que dice en la entrevista. Porque son cosas tan sencillas… Y lo que más me sorprende es que para evolucionar espiritual y humanamente, uno tenga que estudiarse el Tao te King. Sencillamente pienso que aún con nuestra experiencia racional y materialista, cualquier occidental puede darse cuenta de las “verdades” que Conde ha descubierto en Oriente… Y sin darle tanto bombo.

Sigue sin dejar de sorprenderme que algunos “acelerados” occidentales busquen refugio en la filosofía oriental para entender, o sencillamente “atender” a lo que la física y la biología vienen diciendo desde hace casi un siglo. Y es que somos tan poco "humildes" que necesitamos pomposidades filosóficas para transformar lo "poco" que somos en algo grande.

Además, no nos damos cuenta de que la sensación que tenemos de no ser nada, o muy poco, y la necesidad de buscar un sentido a esa "nada" o "muy poco", sigue siendo "humana"... ¿Y que significa humano dentro del cosmos?... Sencillamente no tiene significado, porque en el cosmos no somos más que un fenómeno minúsculo dado, entre otros muchos.

Aquí dejo algunas “perlas” de la entrevista:

“Su paso por la cárcel le ha devuelto entre otras cosas además una certeza: ser libre no es algo material sino espiritual; ser libre es tener dignidad. En eso no valen medias tintas, o se tiene o no se tiene. Lo da la limpieza de corazón, que está mucho más allá de las construcciones mentales y que conviene depurar día a día. Y se consigue practicando el silencio… soy libre porque no tengo vanidad”.

Cuando muere su mujer comenta: “tenemos toda la eternidad para charlar”.

“La eternidad existe, nosotros aquí estamos muy de paso. Hay algunos que creen que estamos sin ningún sentido, y otros, como yo, que creen que nuestra gran tarea es averiguar el sentido de la existencia. A mí me resulta inconcebible que estemos aquí porque estamos y que después sencillamente dejamos de estar. Esa es una idea que se ha ido poniendo en marcha a partir del triunfo del materialismo y del racionalismo, que ahora se están encontrando con problemas muy serios y son incapaces de encontrar dónde está la materia última. A medida que profundizan en la física cuántica, se alejan del concepto de materia para encontrar un vacío. Es un vacío que está lleno de lo que nosotros llamamos Espíritu. El sentido de la existencia, por qué estamos aquí, es absolutamente capital. Unos dicen “para nada, simplemente para morir”; otros, “para mejorar”…

“Al final, yo trato de evitar las creencias; las creencias me parecen peligrosísimas. Los que hemos estado en la industria farmacéutica sabemos lo peligrosos que son los analgésicos, porque no curan, sólo adormecen el dolor. Las creencias, para mucha gente, funcionan como adormecedores de angustias. Yo lo que quiero no es adormecer mis angustias sino encontrar un camino espiritual sabiendo que tengo que renunciar a muchas cosas, como la autoestima”.

“Hay un esoterismo cristiano, un esoterismo budista, un esoterismo hinduista, un esoterismo islámico… Hay un libro maravilloso de dos tomos, muy difícil de leer, que se llama Sufismo y Taoismo, del japonés Izutsu Toshihiko. En dos de mis tres estancias en la prisión de Alcalá-Meco trabajé sobre este libro”.

“FA: Todo eso ayuda a perdonar a quien provocó que le privaran de libertad.
MC: No tengo ningún tumor en el cuerpo pero, sobre todo, tampoco en el alma. Eso es lo único que me parece importante. El perdón ya implica “yo bueno, tú malo; yo te perdono”. No. No funciona eso. Todo lo que sucede, sucede porque hacemos que suceda. En este caso concreto yo estaba allí y podía no estar; yo sabía cómo funcionaba la política en este país y seguí adelante. De alguna manera, asumí las consecuencias de mis propios actos. Entiendo que las cosas no son como estudiamos en los libros de Derecho y que la vida es muy dura. Goethe dijo “Me preguntas qué es lo justo; te diré `lo que conviene a quien lo aplica´”. La conveniencia como principio motor de la convivencia es terrible, es uno de los cánceres de la civilización occidental. La conveniencia acaba con todo.”

“Yo no tengo por qué perdonar; yo no participo de la idea orteguiana de buscar a otro como responsable de mis males. Nuestras conductas son causas que van generando efectos, y yo provoqué de una manera directa o indirecta el que a mí me metieran en la cárcel, porque estaba en un sitio equivocado a la hora equivocada, porque decía unas cosas que no se correspondían… Aunque me metieron en la cárcel por unas razones que nada tenían que ver con las oficiales, como es natural.”

“Cuando era presidente de Banesto dije un día a mi secretaria, que todavía está aquí: “Paloma, el hombre que es sus cosas, con sus cosas muere. Ahora estamos aquí y esto es muy importante, pero esto es una cosa nada más… trátalo así y serás libre, si lo tratas como si fueras tú, serás una esclava. Si algún día nos lo quitan, si yo soy yo, seré yo y no pasará absolutamente nada”. Nos lo quitaron y aquí sigo.”

“Estoy dando vueltas al principio de continuidad de la forma. La materia aparentemente es densa, pero cuando profundizamos, no hay nada. Entonces, en el orden vibratorio de los 9,8 metros por segundo al cuadrado (la aceleración que determina la fuerza de gravedad) que es donde estamos, las cosas tienen una forma. Si aumentamos la presión, nos morimos: si la disminuimos, nos expandimos.”“Cuando una persona muere, en realidad lo que ocurre es que se produce una disgregación, pero no una eliminación de vida. ¿Hay alguna posibilidad de demostrar que no pervive un cuerpo con un orden vibratorio distinto? No hay ninguna posibilidad. Probablemente es más fácil de demostrar que algo de eso se produce, que lo contrario. Yo creo que ese orden vibratorio no tiene forma porque, al no obedecer a la presión de 9,8 metros por segundo al cuadrado, no necesita de forma, pero está. Entonces inunda corazones…”

Aparentemente todo es muy complicado, pero está hablando de cosas muy sencillas, aunque dolorosas para algunos que no tienen ni puta idea de lo que somos realmente.

6 comentarios:

Alp dijo...

Mario Conde nos muestra la capacidad regeneradora de la cárcel... mediante la Teosofía. Sonrío con cierta perplejidad... Ha descubierto el espíritu "laico"... Aunque siempre me pareció una personalidad interesante y cautivadora, nunca imaginé que acabaría predicando las bondades del orden cósmico desde Los Carrizos.
No me extrañaría que acabara siendo el "presidente" del movimiento teosófico español, una especie de Krishnamurti, amante de la tortilla de patatas cocinada con aceite de oliva virgen. ¿Apostáis algo?

Anónimo dijo...

Vera, creo que te falta información y formación para hacer un juicio en un tema tan espinoso como es éste.
Hay mil maneras de evolucionar, de mirar al mundo, mil visiones.
Me parece bastante prejuicioso todo este artículo, así como facilón.
No estoy en absoluto de acuerdo con lo que dices.
Un saludo,

vera dijo...

Primero: decir, no digo nada (sobre Mario Conde). No conozco su caso bien (como usted dice), ni yo ni nadie que no haya estado metidito en el tema. ¿O se cree usted que los medios de comunicación cuentan la verdad? Solo digo que ha estado en la cárcel (supongo que esto si que es cierto :-)

Segundo: No sé a qué tema espinoso se refiere usted. ¿A Conde? ¿a la religión? ¿A la tendencia que muestran algunos occidentales materialistas e individualistas en hacerse budistas y hippies o cabalistas (con la incoherencia de seguir siendo individualistas)?

Tercero: reflexiono - no someto a juicio- (y estoy perfectamente capacitada para reflexionar)sobre esta última tendencia, o sea, la religión como "recurso fácil" (y lo subrayo si usted quiere). Sobre todo si ésta viene de fuera (oriente). Hay mil maneras de evolucionar, por supuesto, pero coherentemente (y un monje Zen nunca hubiera dirigido un banco, digo yo). Una cosa es la moral y otra la tendencia.

Si usted se fija, yo no someto a juicio a Conde, simplemente me sirvo de su caso para hacer un comentario sobre este asunto.

Por lo tanto, señor mío, se pasa usted de rosca diciendo que no tengo formación ni información. Ni lo uno ni lo otro es necesario para opinar sobre un artículo que estoy lincando (esta es toda la info que hace falta).

Además, si quiere que diga algo de Conde y su entrevista, le diré que me parece que el tipo sabe muy bien de lo que está hablando, que es muy inteligente y que me sorprende que hable ahora sobre ello y no lo haya hecho hace años.

Por último, esto no es un artículo, es un corta pega de una entrevista, y tampoco es facilón (nada en este blog es facilón).

Por lo demás, estoy completamente de acuerdo con usted ;-)

Alp dijo...

Para "anónimo":
Leída la respuesta de Vera, me queda una pregunta pendiente: ¿Qué formación adicional requiere Vera para hacer una lectura enjundiosa de la entrevista a Mario Conde?

El Merodeador dijo...

Sin pretender, o si, entrar en polémicas, personalmente no me creo su discurso zen. Siendo parte de la casua, no puede pretender pasar como parte del efecto. Lo siento, pero estoy de acuerdo con Vera. Y también me pregunto el tipo de conocimiento requerido para tratar con el respeto debido el tema. Que tema? el del sr. conde o el de d. mario? voy a releer su asalto al poder, a ver si me da alguna pista...

G. dijo...

El señor Conde defiende algo que tenía a la vuelta de la esquina: estamos de paso y la eternidad será nuestro territorio después de morir... Eso lo dicen cada domingo en las parroquias.
En fin no voy a entrar en esta asunto.
Una sola cosa más: ¿Por qué todos los idiotas de internet se llaman anónimo?

G.