14/10/08

Mirrors. Alexandre Aja (2008)


Si existe objeto explotable en el cine de terror es el espejo. La verdad es que da mucho juego. En literatura también hay espejos: reflejos, otros "yos", otros mundos, problemas de identidad, reflexiones y refracciones… realidades paralelas, aunque el objeto en sí mismo no sea necesario, sino tan sólo la idea de que existe algo en nosotros que no controlamos y que, sin embargo, es nuestro (como ocurre, por ejemplo con Dorian Grey o el mito de Narciso..). Otro mundo pues, otra realidad.

En el cine, se ha profundizado muchas veces sobre esta idea más literaria (y filosófica) del doble, y se han utilizado espejos para “refinarla”. Podríamos hasta escribir una “estética del espejo en el cine”; en el cine de Dreyer, de Orson Welles, de Hitchkock… Pero también, se ha utilizado el objeto como elemento capaz de provocar “susto” (simplemente) en pelis de terror (o de miedo, que queda mejor). El que se mira al espejo no ve lo que tiene a su espalda… tan sólo en el espejo y, a veces, el reflejo nos sorprende.

Por esta razón, el remaque de la película asiática El otro lado del espejo de Seong-ho Kim dirigido por Alexandre Aja, prometía (por esto del recurso y por el trailer, como siempre). No por nada más; como digo, el espejo da juego. Pero en esta peli el juego es, una vez más, mediocre. Uno no llega a sentir que le toman el pelo por varias razones que intentaré exponer, lo que no quita que el producto siga siendo de baja categoría y, por lo tanto, de escasa relevancia (vamos, olvidable en un par de meses, o de semanas).

A ver; Alexandre Aja (muy conocido en su barrio) no tiene filmografía relevante, para mí. Kiefer Sutherland, el prota, tampoco. Bueno sí, sale en Jóvenes Ocultos y en Línea Mortal de Joel Schumacher que… molan, y ya está. Así que poco tengo que decir sobre “Mirrors” que no comience con la típica frase “Es una película plagada de tópicos”... y continúe… “que, sin embargo, consigue mantener al espectador atento porque…”

- El decorado está bastante conseguido. Pero no es más que un centro comercial quemado. Y esto del centro comercial, le quita interés al asunto.
- Las escenas gore no están mal. Quiero decir que los dos momentos sangrientos se pueden ver y requieren un curre de un par de días de los técnicos de maquillaje y efectos digitales. Vamos, que al menos se lo han trabajado.
- Hay “otro mundo” tras el espejo, y eso mola… pueden ser espíritus, muertos, etc… Pero no son espíritus, muertos, el demoño rojo… que se manifiesta a través del espejo, que está detrás de ti y por eso se refleja… No hijos no… Está justo detrás del espejo y eso te mantiene atento aunque no se resuelva de ninguna manera.
- Mmmm. No recuerdo más por qués. ¡Ah si! El guión está trabajadillo. No es un diálogo de Gran Hermano ni un insulto a la razón como la última de M. Night Shyamalan The happening (por cierto, he olvidado de qué va pero no olvido las ridículas interpretaciones y las ridiculeces que decían). Decir esto no significa que no sea un guión incoherente, que el misterio tras el espejo tenga más flecos que otro mantón de Manila, que existan múltiples chapuzas, que todo sea previsible… Pero aún así, no merece la calificación de deleznable. No está mal; para pasar el rato.

Pero a lo que iba.

El cine, está plagado de momentos asombrosos… con espejos. Cualquier buena peli de terror o de suspense recurre a ese otro mundo del revés. Solamente podemos vernos a nosotros mismos así… del revés. La Vera que yo conozco no es la que los demás podéis ver… Yo solamente conozco mi reflejo. ¿Qué está viendo Alice en Eyes Wide Shut cuando mira al espejo?... su mirada lo atraviesa.

En fin. Aquí os dejo algunos felices momentos que el cine nos ofrece, con espejos.

Robert de Niro en Taxi driver: Are you talking to me?



Vertigo Judy frente al espejo



La dama de Shanghai. Memorable escena.



Sopa de Ganso. Memorabilísima escena



The haunting Robert Wise. Una obra maestra inquietante y sin efectos especiales.



El resplandor. Gran momento, sin espejo y con espejo… quién sabe.


1 comentario:

ipm dijo...

es mejor la crítica que la peli, sin duda
The Lost Boys, Flatliners y Taxi Driver forman parte de mis queridos ochenta
The Shinnig y Vertigo, de la memorabilia obligada
Groucho Marx, un ícono...

Creo que paso de ver la peli esa :P