13/1/09

Before the devil knows you are dead (Sidney Lumet, 1007)


Antes que el diablo sepa que has muerto es una película extraña. Pero no voy a hablar sobre ella por esta razón. Está dirigida por Sidney Lumet, el último octogenario vivo que dirige pelis y no se llama Robert Altman (muerto ya hace dos años) y cuyo currículum podéis consultar en el link a la wiki. Ahí es ná. Pero tampoco voy a hablar sobre ella por esta razón.

Esta peli, me viene a huevo para compararla con el último regalito de los Cohen Burn alter reading. Por dos razones simples:

- Es un film en el que el azar y el absurdo transforman los sucesos y personajes en patéticos. Algo que no ocurre en la última peli de los Cohen, en la que (como en muchas otras) el azar y el absurdo componen una serie de peripecias en torno a unos personajes que nos resultan curiosos desde lejos. Tan, tan, tan graciosos que uno se olvida de ellos.
- Los actores principales lo bordan. No como el elenco de estrellas de Burn After Reading (Brad Pitt, George Clooney, Tilda Swinton, John Malkovich y Frances McDormand).

Y es que no estamos acostumbrados a llamar a las cosas por su nombre.

El film de Lumet es un film menor, extraño, íntimo y un tanto amargo. Aunque la peripecia requiera de un montón de situaciones absurdas, éstas no lo parecen. Suponen auténticos golpes de “mala suerte”. Al principio, unos personajes plantean una cosa absurda y que parece simple y fácil… con una frialdad que no entendemos bien… Seguidamente, como todo sale mal, los personajes comienzan poco a poco a dejar ver lo que son. Se desnudan a lo bruto y su miseria resalta en contraste con la absurda situación que viven. Nada sabemos de ellos… ni falta que hace. Pero, además, las interpretaciones de Marisa Tomei, Albert Finney, Ethan Hawke, Philip Seymour Hoffman son primorosas, sencillas, sólidas… buenas.

Brad Pitt no interpreta bien por hacer de gilipollas musculitos. George Clooney no interpreta bien por ser ese cliché que es. Frances McDormand no interpreta bien por ser una mujer sencilla pero atractiva, esposa de uno de los Cohen y hacer papeles de tontorrona (como en Fargo). John Malcovich… en fin. Sin comentarios...

Lo que pasa con los Cohen es que todo el mundo intenta analizarlos. Y hacen cine de entretenimiento muy bien hecho. Punto pelota. Nada más… Suelen sublimar un poco las situaciones, elevándolas a planos que se alejan un tanto de la realidad (personajes super estúpidos con objetivos absurdos o demasiado vulgares, guiones irracionales, surrealistas…) y las subliman bien, o sea, hacen arte… Y el arte, no es fácil de entender. Pero cierto es que se repiten más que el tocino.

Lo que pasa con la peli de Lummet es que es bastante buena, intensa, artística pero cinematográficamente hablando. El cine como arte debe ser cine. No imitar al arte… Pero aquí me callo ya porque paso de liarme.

Por cierto, Marisa Tomei está preciosa. Nunca pensé que escondía ese cuerpo. Impecable.

Y otro por cierto. No pienso dejar un trailer de la peli porque te justifica toda la trama. El trailer de una peli no es más que el comercial (el spot, el anuncio, publicidad)… Y en algunos casos no merece la pena utilizarlo.

Mejor dejaré música... La Suite nº 2 en D mayor Alla Hornpipe tocada en flauta y con órgano… Autor… Don, Sir, Mr Georg Friedrich Händel



1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues habrá que ir a verla. Los Cohen , de todos modos, me parece que están sobrevalorados. La película No es país para viejos... en fin, a mí me dejó bastante que desear. Muchas gracias Vera, ya te comentaré cuando vaya verla.