22/2/09

Gran Torino (2008) Clint Eastwood


Como esta peli me ha emocionado un pelín (que es mucho más que gustar, no gustar, interesar, la, la, la...), voy a desbarrar. Además, no está nominada a los Oscars, lo cual dice bastante. He visto a Clint Eastwood mayor, peligrosamente mayor, y muy guapo. Hay que ver. Tiene 78 años y se conserva de esa forma extraña que algunos hombres guardan en el cajón. Mejora y se hace más atractivo, más interesante con cada nueva arruga. Clint Eastwood luce la misma “mueca” que hace más de 40 años en El bueno, el feo y el malo… o como teniente Callahan en la serie de Harry el sucio.

Cuanto más maduro, más guapo está, y mejor cine hace… Gran Torino, a salvo de todas las estúpidas especulaciones que han rondado por ahí sobre ella, es finalmente un pastelito para este cuerpo quejicoso que es el mío. Ya, como veis, no me atrevo a decir que es una gran peli. ¿Por qué? Porque no tiene sentido. Si buscáis en la red, veréis, como siempre, que hay gente que dice que es un tostón infumable, la mejor película de los últimos diez años etc… La plebe que ronda por internet, (selva donde “cualquiera” da su opinión aunque le joda a Reverte), sigue sin ser objetiva, igual que los críticos. ¿O qué nos pensábamos?

En mi caso, presumo de tener un gusto marcadamente subjetivo por todo: cine, arte, literatura. Así que, mis juicios valen bien poco. ¿Por qué mis juicios son subjetivos? Porque nunca he aprendido, y mira que lo he intentado con saña, a aplicar la matemática, la regla, la ciencia, mi escasa inteligencia, a las cosas que están hechas para dar placer a mis sentidos. Me cuesta un huevo. Qué le vamos a hacer… Lo único que se me enciende frente a una obra de arte o una peli es la intuición. Conocimiento intuitivo pues. Además de lo que me ofrece la historia y todo lo que me leo, que no es poco. Esto último solo me ayuda a colocar, a comprender y a ver quizás otras cosas de estas obras; las que otros ojos han visto… Pero nunca me ayudará a ver pelis, o a ver cuadros, o a leer otros libros. Es de cajón... Ni a mí, ni a ninguno de vosotros… A ver que os vais a creer. Lo que hay por ahí es mucha milonga y mucho lenguaje útil (es como una especie de matemáticas de pega… que sirve para que parezca que tu juicio es científico, cuando no lo es).

La historia de Gran Torino, podría haberse roto en pedazos… y he sufrido pensando en ello. Pero no. Este viejo la ha resuelto de puta madre. Así que la obra es… casi perfecta para mí. Porque toca un tema muy peligroso, que puede hacerte caer en unas movidas morales indeseables, sin hacerlo. Porque por primera vez, Clint Eastwood no solo me ha sobrecogido con la simpleza y sencillez de la historia que cuenta y cómo la cuenta, que sí, sino también me ha sobrecogido interpretando… Está tan viejo, tan afónico… que parece realmente enfermo. No me refiero a los estúpidos ticks que pone, y a los gruñidos (que supongo son otro guiño a sus personajes de leyenda), sino a su respirar y su hablar y su moverse y su mirar. Creo que su interpretación es magnífica, como si todo él, en su madurez saliera para reírse de sí mismo, con cariño, de sus ticks, de su historia, y al mismo tiempo, con esa pinta de tipo duro, acariciarnos la mejilla con la falange del dedo índice de cualquiera de sus dos manos. Ya nos dejó KO hace unos 14 años con Los puentes de Madison… y desde entonces, ha fallado poco o nada.

Esta película, fundamentalmente, es humana, es honesta, es interesante, es sencilla, muy sencilla... Es el momento, no la historia, sino el momento de un tipo con un clavo ardiéndole sin identificar... Los sucesos le ayudarán a sacárselo. A lo bestia. Genial. Me gustan los retratos simples y, vuelvo a decir, sencillos sobre la amistad y el amor y el buen rollo real (no en plan hippie en una furgoneta llena de flores...). Sobre todo me gusta observar cómo la gente encuentra el amor y la compañía... alguien a quien admirar y por quién trabajar, donde menos se lo espera. En este caso, lo que más me gusta es la guinda a un final... Tu pasado arde y lo nuevo y desconocido, eso que tienes al lado y que te molesta y que crees odiar, se transforma en último foco de tu destino. Es como "otra vida" muy corta, que acaece justo al final...

Me gustan las historias resueltas con inteligencia. Y sobre todo, la enorme elegancia de este hombre tras la cámara y delante de ella.

Qué bonito es poder jubilarse y en lugar de morir socialmente, dirigir pelis. Y si además, se montan pelis tan elegantes (las más elegantes) como las que rueda Clint Eastwood, mejor que mejor.

No os dejo aquí el trailer de la peli porque está en el link a la web oficial de la peli. Sí os dejo un par de clásicos de Morricone creados para dos espaguetti que protagonizó Clint Eastwood, y su primera aparición a los 25 años en uno de los clásicos de Jack Arnold.





2 comentarios:

Alp dijo...

Ya la he visto... Me parece comparable a la anterior: buen guión, buen argumento... ¡Lástima que no preste un poco más de atención a la fotografía!Se va a quedar con el dudoso e injusto título de "gran artesano".

Anónimo dijo...

No voy a ser purista del cine. Así que no entraré en decir que Eastwood es un Felini o un xyz, porque no lo es.

Sin embargo, reconozco que al pasar los años, -al decir verdad, estoy de acuerdo que a partir de los puentes de Maddison-, está haciendo mejor cine y con un "toque" particular.

El Gran Torino, por supuesto tiene lo suyo.
H. J.