15/3/09

Zonas de Riesgo. CaixaForum Madrid. Hasta el 5 de Mayo.

Pienso cosas raras, conforme pasa el tiempo. A veces -lo prometo- pienso que el arte es la mayor tomadura de pelo de la historia. Así es. Una gran e interminable representación. Y no me preocupa que el arte “represente”, quizás esta sea su única función, sino que los artistas, curadores, críticos, participen en una bien estudiada comedia.

En fin. Pienso cosas raras. Aunque creer, siempre he creído que el arte es la vida. O al menos, algo tan importante como la vida. Eso es lo que creo. Aunque a veces, no lo piense. Sentir, lo que se dice sentir, siento que el arte es mi oxígeno. Eso es lo que siento. Aunque no lo crea, ni lo piense.

Apañada estoy.

El caso es que a veces creemos que hay que pensar como uno siente… O algo así. Y en el extremo, que el mundo piense como sentimos. Eso creemos que debe ser. Así deben ser las cosas. Por eso, la mayor parte de la propaganda dirigida a “nosotros”, se preocupa de “hacernos sentir cosas”. Parte de esta propaganda, la política por ejemplo, se preocupa de hacernos creer cosas. Ninguna propaganda trata de hacernos pensar. Al menos, eso creo, eso pienso y eso siento yo. Las instituciones también juegan su parte en todo esto.

Hoy, este blog es una institución, y yo soy un artista. Todo está permitido y da igual lo que diga. A quién le importa. Puedo incendiar, ironizar y hacer el idiota. Puedo mentir... jugar con las palabras, decir ¿nada?

Hay un arte para progres y otro para liberales. ¿Por qué a los liberales no se los llama “libers” o algo así?... Como decía, un arte progresista y otro liberal. Aún a riesgo de que alguien se me tire a la yugular, me atrevo a afirmar que en España lo “progre” es de izquierdas (pesoista sobre todo, no de Fernando Pessoa, sino del partido…) y lo liberal es de derechas. Ahora muchos liberales, con toda la razón, me dirán que “de derechas” suena peyorativo. Puede que estén en lo cierto, ya que “de derechas”, puede suponer “reaccionario” y muchas cosas más… y “de izquierdas” ni os cuento. En definitiva, poco tiene que ver (quizás) ser “de derechas” con “partidario de la libertad individual y social en lo político y de la iniciativa privada en lo económico”…, así que no profundicemos demasiado, no vaya a ser que nos pongamos a pensar y yo solamente estaba hablando de comedias, y ya entrando en territorio político es obligado pasar primero por el “camerino”, y paso de embadurnarme ahora de pintura y ponerme un traje de esto y lo otro para montar un espectáculo del tipo que sea.

Decía que hay un arte progre y otro para liberales. Por ejemplo, tenemos Caixaforum y La Casa Encendida. ObrasociaLacaixa y ObrasocialCajamadrid. ¿Que si uno es una cosa y otro es otra…? No sé, adivinemos pues. Anotamos que son distintos equipos. Eso es lo que vale.

Todo vale. Todos los artistas que muestra la exposición Zonas de riesgo (Colección de Arte Contemporáneo Fundación La Caixa), son unos “progres”, seguro… Y de países de “inmigrantes” ja, ja… que hay un mexicano, una checa, una libanesa, un venezolano, y hasta un vasco, y un catalán

Bueno, no seamos tan radicales. La sala de la segunda planta de la fundación exhibe una muestra de videoproyecciones (en su mayoría), instalaciones, performance, una pintura y una fotografía, de artistas “extranjeros” en su mayoría, porque Craigie Horsfield es británico, y eso no se considera “extranjero” o, mejor dicho, no se considera “extraño, inmigrante o refugiado”. Un británico es un amigo. Un superior. Tampoco son inmigrantes los vascos y los catalanes, de momento. Ni los españoles, of course… Ni los libaneses que viven en Londres y hacen arte ni las iraníes que viven en Nueva York y se pintan los labios y hacen arte.

Es una exposición que recoge una muestra de la "sensibilización" del arte (porque el arte es muy sensible) por nuestro presente social, económico, político y cultural. O sea, una estupidez. El “arte comprometido” e ininteligible es una estupidez porque no sirve para lo que sus creadores y algunos jóvenes creen que sirve. No se compromete con nada más que con las instituciones que lo mantienen. El arte comprometido, pretende tener una función social “extra” que no tiene, ni de coña. Además, maneja un lenguaje que no se entiende, ni de coña. Además, no cumple con las cualidades estéticas necesarias (todos seguimos valorando las cualidades estéticas del arte). Únicamente, y con el paso del tiempo, este arte puede educar. Quizás. Puede ilustrar una actitud y un hecho del pasado. Poco más. Y si nos ponemos a analizar qué actitud y qué hecho del pasado ilustra... tendremos que preparar un doctorado.

“Extra” porque ya tiene una función que, por desgracia, sigue siendo la mismísima que tenía en el siglo XIX.


Estos artistas van hoy de “salvajes”, como lo fue el protagonista de la exposición de la planta de arriba, Maurice de Vlaminck, hace 100 años. ¡Unos salvajes!, exclamarían aquellos que visitaran el Salón de Otoño en 1905. ¡Unos idiotas!, dirán muchos de los que visiten ahora la muestra de la Caixa como reacción a la sensación que tienen de estar siendo timados (porque están gastando su tiempo, que no su dinero, ya que las Fundaciones no cobran entrada…). Timados e insultados… ya que les están llamando “tontos” a la cara… ¡Ay, si es que no entendéis de arte, leches!…

El problema es que todas estas exclamaciones, dentro de una sala de una “fundación/museo”, no sirven de nada… Ni las de los artistas, ni las nuestras. A Guantánamo y sus dueños y señores, se la trae al pairo la obra de la española Alicia Framis; a la mujer y su particular situación social (maltratada, sometida, infravalorada…) se la trae al pairo la obra de la canadiense Jana Sterbak y de la iraní (rica y afincada en Nueva York desde la adolescencia, que todo hay que decirlo) Shirin Neshat; a los niños que crecen entre el asfalto, la tierra y las cabezas violentas de “sus mayores” y poderosos hermanos de sangre, a esos niños para los que el tiempo no existe, creo que les importa poco la magnífica videoproyección del argentino Miguel Ángel Ríos… A los inmigrantes, a los que dejan su casa o se trasladan con ella, poco les importa la obra de la libanesa Mona Hatoum (que vive en Londres, of course).


Me quedo también con esta imagen de la calle Preciados en una instantánea de Craigie Horsfield. Me quedo con la “Maravilla inútil” del mexicano Carlos Amorales.


Me quedo con el Volta, del francés Stephen Dean. El resto, trata de hablar sobre la desubicación, la falta de identidad, la marginación, lo transitorio, el espectáculo…

Saliendo de Caixaforum, más abajo, en la Ronda de Atocha, se acumulaban los coches de policía. Las furgonetas… Pregunté a uno del SAMUR si se manifestaban los de Bolonia. No. Me dijo que eran los de la vivienda.

Mientras, unos “punks” de diseño (a los que ya había visto en La Caixa) miraban con interés a la multitud que gritaba…

Y es que, no hay mejor plan para una tarde de sábado. Yo incluiría las manifestaciones en la Guía del Ocio.

10 comentarios:

Ricardo dijo...

Excelente artículo.

Brillantísimo.

Lo del arte comprometido, no puedo estar más de acuerdo contigo: ¿qué le importa "a la mujer y su particular situación social (maltratada, sometida, infravalorada…) ... la obra de ..."?

Mi opinión es que se trata, como en muchos otros aspectos de nuestra cotidiana vida (y, lo siento, seré "sectario", pero estoy plenamente convencido de ello), de un inmenso lavadero de conciencia del pensamiento único progresista. Me explicaré:
- la masa progresista (que existe, innegablemente) que vive afortunadamente en el Mundo Desarrollado, soporta como una pesada carga un terrible sentimiento de culpabilidad por vivir cómodamente en un mundo razonablemente feliz, desahogado, hedonista...¡rico!. Eso es algo que les ha tocado vivir, y, en su mayoría, les gusta, les encanta, les proporciona una vida agradable y cómoda... pero no pueden reconocerlo sin traicionar sus "principios". Les arrastra un complejo horrible incapaz de reconocer el éxito razonable en cuanto a nivel de vida y desarrollo económico y social de las democracias liberales basadas en la economía de mercado.
- como este complejo y sentimiento de culpa es irreprimible, necesitan crear una válvula de escape que limpie (bastante hipócritamente) esta mala conciencia, y les permita dignamente continuar disfrutando de su capitalista nivel de vida, sin el reconcome propio de la situación.
- válvulas de escape hay muchas. Pero todas, tienen siempre el apellido de "comprometidas". Ayuda a los paises pobres con un "comprometido" 0,7% del PIB. Ayuda a las maltratadas con una película "comprometida" sobre la violencia machista. Reivindicación del paro con unos "comprometidos" lunes al sol....etc, etc, etc. Esta es la raíz y razón de ser del arte comprometido.
- y, así, yo, artista comprometido como pocos, vomito una supuesta "obra de arte", realizada la cual, vuelvo a mi maravilloso estudio ultramoderno, megafashion, con vistas a la puesta de sol en una isla paraiso del progresismo...con mi conciencia tranquila con este maldito mundo capitalista. Ya he aportado mi limosna al cepillo de la conciencia social progresista.
- ahora bien: afortunado el primero que encuentre uno sólo de estos progresistas de salón cambiando su comprometido estudio de arte en el Mundo Capitalista, para irse de por vida a convivir y mancharse las manos de verdad a ese horrible charco de miseria que "supuestamente" ha creado aquél malvado Mundo.

Sin darse cuenta de que, con su miserable actitud, sólo consiguen contribuir a perpetuar eternamente el statu quo que tan vehementemente denuncian con su "arte".

En fin...

Gabriel Ramírez dijo...

Excelente entrada, Vera. Tendré que mandarte a mis lectores con urgencia.
Saludos.

vera dijo...

Mmmm, Ricardo. Me temo que no me he explicado bien... Tu “excelente” me mosquea, y lo que viene después… más.

La ironía no es mi fuerte, qué le vamos a hacer.

En fin. Empecemos:

Si te fijas, en el primer párrafo hablo de artistas, curadores, críticos, que participan en una bien estudiada comedia. Sin hacer distinciones. La comedia, es la misma en la que participamos todos.

Acto seguido, hablo de propaganda (en su sentido estricto). Hablo de la inventada por todo el mundo para vender algo (todo tipo de marcas y tendencias…) y, en sentido estricto, de la ideada por los poderosos para el control social. Ejemplo (sin irnos a Tito Livio), la campaña ideada (dicen) por el periodista Walter Lippman y el psicólogo Edward Bernays para que el pueblo de los EEUU diese su visto bueno a la entrada este país en la guerra. Bernays, dicen, creía firmemente en el periodismo como instrumento para el control social. Ahora tenemos, además, otros medios de control y… por desgracia, el arte, a través de las instituciones, parece ganar puntos.


Otras prácticas: las de Goebbles.

Y esto no es un ataque ni a Goebbles, ni a los americanos, ni a Tito Livio… Siempre hay gente lista y brillante que “idea” las cosas. Los demás copian. Cualquier discurso político (incluidos los de izquierdas que muy probablemente, por qué no, utilizan ese “sentimiento de culpa”… o lo inoculan) tira de la propaganda. Cualquier discurso religioso… Promete la tierra a los que no la tienen.

Decía también que no iba a decir nada.

También he apuntado que “de derechas” parece peyorativo porque puede suponer “reaccionario” y muchas cosas más… y DECÍA… que “de izquierdas” ni os cuento.

Y “progre”, ni te cuento… querido.

Después entro en barrizal con Caja Madrid y Caixa Forum. El párrafo que comienza con “Todo vale…” es pura ironía.

El que va después, ni te cuento.

Y finalmente, cuando digo: “Estos artistas van hoy de salvajes…” no hago más que llorar pensando en los “fauces” y cómo fueron vistos hace un siglo cuando ahora, en la planta de arriba, los cuadros de uno de ellos, Maurice de Vlaminck, se ven como casi “tradicionales”. No… La planta 2 del CaixaForum no es para “progres” y la 3 para “libers”… no.

Finalmente, hablo de exclamaciones, y del poco sentido que tienen.

Esto, no era más que un grito un tanto amargo… Aunque suene anti “progre”… Sigo teniendo demasiadas dudas y demasiada sangre “progre” como para hacer eso.

Ya me conoces 

Esto iba más por otro lado… La mentira, que duele, hace mucho más daño cuando se tocan ciertos temas. La propaganda, hace daño cuando se disfraza de algo que (en teoría, nunca en la práctica) debería ser sagrado. Ese algo es el arte. Y sobre lo sagrado, hablaremos otro día.

De momento, son mucho más sagrados los blogs (algunos) como medio de propagación de ideas, palabras y dibujos, que ningún otro medio. De momento, es algo altruísta, como traer hijos a este mundo. Tan sólo, de momento...

vera dijo...

Perdón: Donde digo Guerra, me refiero a la primera guerra mundial.

Donde digo "fauces" quiero decir "fauves".

Donde pongo un cuadradito va una sonrisa :-D

Y atendiendo al "excelente" de Gabriel, no sé a qué te refieres. Si te referías a lo mismo que Ricardo, ya te contesté...

Gabriel Ramírez dijo...

Me refería a "Excelente". Estás un poquito susceptible, querida.

Ignatius Really dijo...

Hola.

Aquí va un comentario que quería dejar después de leer esta entrada. No he leído otras entradas antes así que, como no sé quién eres ni tu ideología, religión o marca de ropa favorita [;)], te pido que no los veas como cuestionamientos personales. Es solo una reflexión general.

Al grano... Mientras te leía me ha pasado que estaba de acuerdo contigo pero, al mismo tiempo, me parecía que usabas un argumento un poco tramposo o, al menos, parcial.
Me explico: el otro día pasé por la galería de Oliva Arauna, que tiene una serie de obras de Jota Castro, y salí de ellas con la misma idea que tú, es decir, que me parece hasta obsceno que un artista lastre globos con balas y diga que su forma de denunciar el empleo de niños en las guerras. Y lo que es peor, que elija como foro para esa denuncia las salas de un "centro social" como esa galería y venda su denuncia a nosecuántosmil euros.

Dicho esto, también es verdad (o al menos así lo creo yo) que no se puede negar a los artistas la posibilidad de utilizar sus medios de expresión para denunciar lo que ellos quieran. De la misma forma que un filósofo o un escritor pueden escribir un ensayo y publicarlo en una editorial pequeña, y un fotógrafo puede irse a Sierra Leona o a Las Barranquillas o al backstage de la Pasarela Cibeles y publicar su reportaje, un artista tiene todo e derecho de cuestionar, denunciar o reirse de lo que quiera.

Hace años yo pensaba que el arte debía ser el vehículo de expresión de la subjetividad del artista y que todo lo demás era una falacia, y resulta que ahora hago fotos que siguen criterios únicamente estéticos y reflexionan sobre las vanguardias.

La verdad es que no sé cómo se concilian ambos enfoques: la comedia (como tú dices) de estos "artistas comprometidos" que tienen cuidado para no salirse del establishment y el derecho legítimo de los artistas, como cualquier otro intelectual, para manifestarse libremente sobre lo que crean conveniente. A lo mejor intervenciones como la de Santiago Sierra en la Bienal de Venecia de hace unos años sería un buen ejemplo.

Y lo que no entiendo, pero eso es ya otro asunto, es por qué mezclas este tema con las diferencias entre izquierdas y derechas. Sinceramente creo que los párrafos sobre política no aportan nada en este caso.

Vera dijo...

Ignatius... el tema político está metido a cuchillo y con una carga irónica aplastante... (pero se me da fatal eso de la ironía... grrrr.)

Tienes razón en todo, pero sobre todo en una cosa: al artista no se le puede ni se le debe negar nada. Eso es.

Lo que ocurre, y aquí entra el tema “político”, es que al artista se le manipula. Como se nos manipula a todos. Nos empiezan a comer el tarro en el colegio… De esta manera, son pocos los artistas que permanecen libres. No en el sentido de ir corriendo en pelotas por los bosques. No… Me refiero casi más al papel del “archivero”, “coleccionista”, “intermediario”…

Archivo, colección, selección, podrían ser términos de la teoría estética postmoderna…

Lo que quería resaltar en el post es que la MUESTRA de Caixaforum responde a una intención que no sé si es “de compromiso social”, “estética” o “política”…

No se si me explico. Lo que empiezo a oler es que con las “exposiciones” pasa como con los periódicos. No es lo mismo la portada de Publico que la de El Mundo, El País, La Razón…

Algo así es y por eso metí la cosa política… Y me permití la ironía de “lo progre” “lo inmigrante”… que, por supuesto, no debe leerse en el sentido que figura sino todo lo contrario.

Saludos y gracias por tu comentario. Interesante.

Hay muchas más cosas en este blog sobre esa "subjetividad" de la que hablas. Te invito a darte una vuelta :-)

Por cierto... si el arte pudiera ser realmente transgresor, si realmente pudiera transformar la sociedad y no fuera una respuesta a algo, como parece serlo ahora... sería la primera en defenderlo. Sigo esperando encontrar algo que me sorprenda al respecto. Pero es muy difícil que el arte crítico no sea político y lo político suele controlarlo el estado y otras instituciones, creo.

De momento, me quedo con la parte subjetiva.

Ignatius Really dijo...

Ahora me queda más claro. De todas formas te respondería (y te respondo, de hecho) que no esoty de acuerdo con tu visión "conspiranoica" sobre cómo el sistema nos manipula a todos. Como yo lo veo, lo que ha pasado es que "el sistema" se ha hecho tan grande y listo que ha sido capaz hasta de absorber casi todas las propuestas supuestamente antisistema. De tal forma que estos artistas comprometidos denuncian pero con cuidado para no enfadar al sistema. Y eso es lo que falla y lo que no tiene sentido. Si este arte transgresor está en La Caixa, el Reina, Oliva Arauna... es que no es transgresor de verdad. Lo que pasa es que el mercado es el mercado y estos artistas quieren estar en misa y repicando.
Y tu comentario sobre las portadas de los periódicos me ha recordado una conferencia de José Avello en la que decía que no es verdad que ahora tengamos acceso a todo porque los medios -al menos los medios oficiales, y hay que tener en cuenta de que detrás de estos periodicos están las empresas que les compran los huecos para publicidad- controlan la agenda, lo que es noticia y lo que no. Mira... quizás en ese sentido sí que es cierto que el sistema nos manipula a todos...

Ignatius Really dijo...

Se me olvidaba. Te dejo el enlace de un artículo que a mí me gustó mucho sobre la capacidad de los artistas para transformar la sociedad:

http://www.calidoscopio.net/2008/01Enero/Miscelanea01.html

vera dijo...

Bueno Ignatius, como tengo casi escrito otro post intentando aclarar un poco a qué me refería en este, no voy a modificarlo. Me guardo tu artículo y quizás te dedique el tercero.

Tu comentario es de los más brillantes que han quedado aquí... Como apuntas, con exactitud, soy una paranoica... Y tu, vienes a decir lo mismo que yo, pero de otra manera... mucho más ¿lúcida?... Sé que hay mala baba en mis comentarios. Y algo de insensatez. No sé. Quizás sea porque tardo en aprender :-)

Leeré él artículo. Gracias.