4/4/09

1280 almas (Pop. 1280, Jim Thompson, 1964)


Hace más de un año (como pasa el tiempo), el “hombrecohete” dejó este comentario a mi post sobre No country for old men, de los hermanos Coen:

- ¿No tiene la impresión de que ciertas novelas deberían adaptarse al cine por tal o cual director?.. Ahora tengo otro sueño: ver "1280 Almas" del gran Jim Thompson por los Coen. Sería justo y muy, muy necesario.

Aquí tomé nota, y me leí la novela, pensando que algo escondía.

Pues bien, lo que esconde, desde el minuto uno, es una peli. Y esto me produjo cierta sensación de decepción. No por la novela, sino por la peli imaginada… Va a ser verdad eso de que todo está inventado, y que los famosos Coen tampoco han inventado tanto. Si algo tiene Jim Thompson (al menos en 1280 almas), es una habilidad asombrosa para crear personajes estúpidos hasta el dolor, con mala baba, sin escrúpulos, sin reglas… todo bajo una máscara social de orden aparente que da risa. Conocer a Nick Corey (comisario de Pottsville) es imaginarlo en un film de los Coen, tumbado, comiendo como un cerdo, tirándose pedos, rascándose las pelotas, tirándose a sus queridas e histéricas amigas, maquinando... Todos los personajes; Lennie, Lacey, Myra, Rose… tienen un aspecto bien definido. Y puedo componerlo gracias al cine de los Cohen (entre otras cosas, of course).

Reconozco que algo tienen estos escritores americanos (Thomson, Palahniuk, McCarthy, Vonnegut…) en común. A todos los he leído en español, pero hay algo en la forma de hablar, que empezó a formarse en mi mente cuando leí A sangre fría (Truman Capote)… y que no pasó con Desayuno con diamantes (del mismo Capote). Es una actitud, una pose, una cadencia que me recuerda al lejano oeste, ja, ja… a las pelis de Clint Eastwood, a cierto tipo de tíos que hablan bien poco… puedo imaginar casi hasta su acento.

La verdad es que empecé antes por el cine de los Coen que por la novela americana (bueno, quitando a Paul Auster pero éste, no tiene nada que ver…) y, claro, cuanto más leo a los mencionados escritores, menos originales encuentro a los Coen. Así de simple.

1280 almas es una de tantas buenas novelas que, seguramente, tiene Jim Thomson. Novela negra, novela absurda, seres salvajes que son como perros. O peor que perros. Alimañas. Pero no duelen, dan risa, son unos cachondos.

El protagonista, con su forma de actuar, genera caos a su alrededor; produce, con su solo movimiento inestabilidad en su entorno y desenlaces violentos (o mejor dicho, negros). Auténtica novela negra, sin dolores, sin dramas, con violencia. Todo intenso, todo neutro. Sin moral ni dogma que no sea el del propio protagonista de la escena, el que genera los hechos, el que produce acontecimientos. Hay un dominio total de la situación, un control y una autoridad única. Lo que suceda será lo que el personaje quiera que suceda. Tal cual estaba planeado.

No es algo real. No es un hombre normal… Es, algo así como el demonio. Parecería una fiera, una bestia, un animal, peor que un cerdo, un perro sarnoso… Pero no. Es algo distinto (porque los animales son inocentes, brutos y bobos). Uno espera, al final… justo en el último momento, ver sus ojos rojos y una sonrisa socarrona. Pero creo que el nivel del personaje no daba para tanto. Es el final más raro que he leído. De hecho, sigo pensando que no tiene ningún sentido si el tipo no es el mismísimo demonio… Pero si así fuera, la novela perdería todo su valor y su fuerza y su sentido… Así que, prefiero pensar que no entiendo el final… Sobre todo, para no volver a soltar un speech infumable.

Por cierto, mis respetos a los Coen, porque también hacen guiones originales, no solo adaptan. El Gran Lewoski es un ejemplo. Y hasta tenemos una nueva religión (¡otra!) gracias al personaje principal de esta novela: El Nota (The Dude), llamada Dudeismo.

1 comentario:

Gabriel Ramírez dijo...

Un clásico.
Leí esta novela hace muchos años (fase: tengo que leer toda la novela negra que encuentre por el camino. Se trataba de una edición muy cuidada de Bruguera y recuerdo cerrar el libro pensando "yo quiero escribir como este tío".