6/5/09

Ponyo en el acantilado. Hayao Miyazaki (2008)


Ponyo en el acantilado es la última película de Miyazaki padre. Porque Hayao tiene también un hijo que se llama Goro que también se dedica a esto de la animación pero que, de momento, no le llega al padre ni a la altura del tobillo. Así que hablemos del padre. Hayao ha dirigido muchas pelis, pero las más famosas son: La princesa Mononoke, El castillo ambulante y El viaje de Chihiro. Además, trabajó en los dibujinchis de Heidi y Marco... y fundó con su colega Ishao Takahata en el Estudio Ghibli.

Descubrí a este tipo hará unos 10 años (o más), cuando asistí al estreno en España de La princesa Mononoke. Siempre he sido aficionada a los dibujos para críos (sobre todo los de Warner, aunque me trago hasta a Disney), y he considerado cualquier peli de animación como una peli, no como una chuche. Quiero decir que analizo de la misma forma Kung Fu Panda que El padrino. ¿Por qué no? Bueno, lo mismo me he pasado... En lugar de Kung Fu Panda, pongamos Horton. Pues, como iba diciendo, me gustan los dibujos y creo que los de Miyazaki, y sus historias, tienen algo más que aportarme. Por una sencilla razón: Miyazaki es japonés, y quizás por su herencia cultural/religiosa/artística... o por él mismo,... está mucho más "alineado" con el universo que yo imagino (y parte de la ciencia contemporánea). Por decirlo mal y pronto: Occidente mola, pero siempre ha separado la tierra del cielo, el cuerpo del espíritu, la carne del alma… en fin… un despropósito que mola mucho para eso del arte, pero que para la vida/la materia/la ciencia experimental, funciona fatal. Además, no solo separa, sino que considera el Hombre como centro del universo (vale, sí, ya no creemos que el sol gire alrededor de la tierra, pero intentamos "racionalizar" el universo entero, es decir, reducirlo a nuestro cerebro)… Eso ocasiona muchos problemas y mucha tontería con la que nos entretenemos. Sin embargo Oriente parece más humilde. Oriente (en general, porque en particular hay variaciones) es menos egocéntrico. El hombre es una piltrafilla, y punto pelota. Ahora bien, piltrafilla son también todos los demás… Todo, absolutamente todo, trabaja en conjunto y coordinación y en unidad. La naturaleza, el mundo, el cosmos, todo… y nosotros como parte pequeña de todo trabajamos para integrarnos al movimiento de conjunto. Y las fuerzas destructivas y las creativas son una… para bien y para mal.


En fin.

Ponyo tiene algo de eso… algo de esa “naturaleza” mutante, quimérica, fantástica y mágica… Algo de esa fuerza natural, hermosa, violenta, salvaje, agitada, ansiosa, intranquila, protectora y, al mismo tiempo, devastadora; pero nada más… No hay reflexiones (a la oriental) porque Miyazaki, esta vez, dirige para niños. Y qué bien lo hace. Jamás he asistido a una sesión en la que los niños lo pasaran tan bien. Y los mayores… Bueno algunos mayores; yo, por ejemplo.

Aquí os dejo lo único aceptable que he encontrado. Se ve fatal, pero nos muestra el fabuloso inicio de esta obrita de arte. Bueno no... perdón, que Disney lo ha retirado por el tema del copyright... ¿Dysney? jarrrrr!!!. Os dejo el trailer, que no vale nada. Mejor ir a verla


4 comentarios:

Gabriel Ramírez dijo...

Pues nada, tendremos que ir al Kinépolis. A ver si es verdad.

Iván dijo...

Yo la he visto esta tarde y me ha encantado. Es una peli preciosa a prueba de descargas de internet, con cine de esta calidad da gusto pagar tu entrada para ir a verla en pantalla grande.
Eso sí, el Viaje de Chihiro es insuperable...

H. J. dijo...

Asumo que conocerás este sitio http://klimtbalan.wordpress.com/

Lo anoto pues me acordé de vos -persona sin rostro- pues el post de hoy cuenta con un vídeo que tiene su "no sé qué"

En fin... abrazos.

vera dijo...

Pues de un vistazo resulta interesante, HJ. Gracias!