19/6/09

Star Trek XI o... Star Trek



Está bien (hablo conmigo misma), voy a comentar algo sobre esta peli porque como siga así de perezosa (utilizo un eufemismo) van a eliminarla de la cartelera perdiendo un montón de pasta, y eso no puede ser. No puede ser que todos vosotros, hordas de fanáticos seguidores de este blog, descartéis para siempre la posibilidad de disfrutarla en pantalla grande. Si, la pantalla grande existe, vosotros existís, y yo también existo. Y entre todos vamos a petar mi Google Analitycs y las últimas salas que exhiben Star Trek XI. Si. Star Trek existe, existió y existirá. De momento yo voy a hablar del presente (que será pasado dentro de ya mismo), Star Tek XI; pero la XII ya está en marcha.

Las hordas de fanáticos seguidores de Star Trek también existen. Y acerca de esta circunstancia, quiero destacar algo que me sorprende: algunos comentaristas no se atreven a hablar de Star Trek sin pedir permiso primero a toda la banda de trekkies, trekkers o como se denominen. No me explico tanta precaución. Aquí dejo dos links como ejemplo (no busqué más, y a estos dos los tengo linkados, así que, como veis, mi muestra es bien escasa para afirmar que son “algunos” los que piden permiso, pero no me caracterizo por la rigurosidad experimental precisamente…): primero, el de mi respetado crítico de cine Tomás Fernández Valenty; segundo, el de mi querido Not. Ambos hablan del último film de la saga Star Trek y ambos comienzan igual -No me considero un trekkie, nunca he sido un treky… pero he visto esto y lo otro y lo de más allá.

Pues no, no me explico ese “permiso” para comentar Star Trek sin ser un trekkie. Es absurdo, de verdad. Además quita mucho mérito a la peli. Como si existieran ciertos valores solo apreciables por aquellos que se han visto la serie, las pelis y las secuelas next generation y, además, se recrean entre nombres de planetas, naves, tropas y tropillas,… y el resto no tuviera nada que ver o apreciar sobre el producto final (la peli). Pero no nos engañemos, para ser trekkie hay que ser un poco freaki. Hay que ser un fan. Y los fans no están en sus cabales (todos hemos sido fan de algo alguna vez y sabéis a lo que me refiero), así que mejor que aquellos que opinen sobre la peli no sean demasiado trekkies si queremos hablar sobre la peli. Digo yo…

Es posible que muchos de los que hayamos gastado unos eurazos en ir a las salas (yo fui al estreno, aunque no lo parezca… ha pasado tanto tiempo…) seamos aficionados -más o menos- a la saga. Sin que ello signifique que seamos trekkies ni nada por el estilo. En mi caso más menos que más, porque tan solo he visto los capítulos de la primera parte de la saga -la serie original del 66- hace unos cuantos años (justo cuando dejé de consumir productos naturales televisivos fresquitos para pasar a los productos enlatados de todo tipo), y 6 de las pelis que hicieron Nimoy y Shatner. Y diría que más menos que menos porque tampoco es que me pirren… Me divirtieron mucho algunos capítulos de las 3 temporadas originales, me gustó (sin entusiasmo) el aire metafísico del primer film de la saga (y eso que venía de la mano de Robert Wise), y me encantó La ira de Khan porque retomaba la ambientación y el tono de la serie original (nada de aires metafísicos; tan solo lo que mola: los personajes en su hiper-irreal entorno). El resto me entretuvieron, simplemente.

Algo tienen los personajes de Star Trek que me gusta. Kirk es uno de los personajes más irrisorios que conozco, similar a un albañil gañán que va de listo. A Spock dan ganas de darle una colleja y llamarle orejón sabiondo, tiene más pinta de cura chungo (pensando todo el rato en pecar) que de ser “lógico absoluto sin sentimientos”. La teniente Uhura dedica su tiempo a tocar unos botones gordos de colores y a escuchar por un pinganillo que lleva en la oreja sonidos del espacio… El piloto Sulu mira un salvapantallas estrellado constantemente mientras el navegante ruso Chekov parece un colegial aturdido con brotes de genialidad. El médico McCoy posee una mirada ebria pero maneja unas herramientas con forma cilíndrica maravillosas. Las pega al enfermo e inmediatamente conoce todos los detalles de su trastorno. Nada, absolutamente nada, es creíble en Star Trek. Y eso choca mucho al ver la serie (al segundo capítulo ya te has acostumbrado). Hoy necesitamos que House parezca un médico, que los héroes parezcan de verdad (que sean abogados, madres abnegadas…). Pero en Star Trek no hacen falta todas esas cosas.

Os he preparado un montaje de miradas que deberían ilustrar mis breves comentarios.



Así es la cosa. Así es la aventura. Y los aventureros no deben ser creíbles en absoluto. Al menos, bajo mi punto de vista. Pero bueno, eso es otro tema.

Volviendo a las hordas… Dicen que en España no hay trekkies, porque en USA la peli ha arrasado y aquí no tanto. Por encima está Lobezno y Hannah Montana. (¿?). En fin, corramos un tupido velo.

Star Trek puede verse, analizarse, disfrutarse, sin necesidad de recurrir a estas tonterías. Es, realmente, una estupenda peli de aventuras así que no entiendo muy bien ese vínculo a la franquicia de Gene Roddenberry. El cine de aventuras bueno escasea… y, además, si nos ponemos tontos con la franquicia, puedo prometer y prometo que todo el casting es un justo heredero. Empezando por el nuevo Brad Pitt (Chris Pine) que interpreta a Kirk. Vale, sí, no se parece nada; pero en la peli si.

Por ponerle alguna pega, flojearía Spock. No porque Zachary Quinto (que vaya nombrecito) esté mal (que no lo está para nada), sino porque el look&feel de Nimoy es insuperable.

Pero, como digo, se mantiene la aventura y, sobre todo la amistad entre Spock y Kirk. Una amistad ingeniosa y divertida. Que no se acerca ni de lejos al sentido que adquiriría en una fanfiction o slash fiction. No.

Ah… se me olvidaba una cosa. La peli está dirigida por un tipo que anda por las calles sin saber donde va y con la mirada perdida: J. J. Abrams.

Y se hizo la luz…

… para unos cuantos, porque para mí… no tanto. Y no me refiero a Star Trek XI.

Os dejo el site, y un trailer.


No hay comentarios: