23/2/10

The box (Richard Kelly, 2009) y Shutter Island (Martin Scorsese, 2010)


No existe razón alguna por la cual estos títulos deban compartir artículo salvo una: porque yo quiero. Se me acumulan las pelis y, o bien voy de dos en dos, o de ninguna en ninguna. Así está la cosa. Lo cual no impide recurrir al viejo hábito del juego para intentar encontrar algún punto en común y, cómo no, dar con uno: ambas pelis se encuentran un tanto alejadas de los estándares del cine actual. La primera, The box, por estar basada en un relato del gran Richard Matheson, lo que trae a la memoria (más allá de sus novelas: La casa infernal, Soy leyenda, El hombre menguante …) sus colaboraciones con buenas dosis de suspense para la EC Cómics y La hora de Alfred Hitchcock. La segunda, Shutter Island, por el propio Scorsese que, más allá su estilo, temas y conceptos, nos recuerda que el cine puede tener otro “tempo”.

Shutter Island es la cuarta (creo) colaboración entre Leonardo DiCaprio y Scorsese. Colaboración sorprendente para mí y seguramente inadmisible para otros, pero ahí está. Y es que DiCaprio y De Niro se parecen menos que un huevo a una castaña, pero puestos a repetir, el rubio va por la cuarta (con una quinta prevista) y el moreno por la octava (con una novena prevista). Y, al margen del aspecto físico, ambos actores son ejemplo del más puro talento cinematográfico y ejecutivo. Es decir, que hablando de colaboraciones productivas, ambas son un éxito. Así que no va a resultar tan sorprendente la cosa. El film de Scorsese está batiendo records impensables de taquilla (aún habiendo sufrido su estreno un retraso de varios meses porque, al parecer, la productora no disponía de dinero suficiente para promocionar adecuadamente éste y otros dos de sus films Up in the air y The lovely bones de cara a los Oscars), así que la colaboración Scorsese/DiCaprio va a ser la segunda más productiva de la historia tras la de Scorsese/De Niro.

Respecto a mi impresión tras las dos horas y media de film…: indiferencia. Vamos, que no salgo de la apatía.

Disfruto mucho con el cine que huele a escuela, a viejo; aquel en el que, como he dicho antes, se mide el tiempo de cada escena. Hay miles de estos momentos en el cine, millones. Pero no todos consiguen hacernos participar de ese tiempo. El film de Scorsese intenta (al menos, eso me parece a mí) recrearlo, sin conseguir absolutamente nada. No obstante me gusta; me siento a gusto frente a una estética clásica y depurada, pero en ningún momento Shutter Island ha conseguido atraparme. Tampoco sorprenderme. Es un film de suspense pero, desafortunadamente, servidora se fijó en cierto detalle justo al principio del film que le desveló la trama completa, incluido el desenlace. Aún así conservé durante el resto de metraje la esperanza de sorprenderme con algo que no fuera lo más obvio, sin éxito. Pero esto no es lo peor porque hay muchos films que he visto setecientas veces, aún conociendo el final… Lo peor es que el guión y, sobre todo, la trama me parecen mediocres, y por esta razón, todas y cada una de las escenas para “dotar” de intensidad a un film que carece de ella, me sobran. Así de triste. Si me paro a pensar lo que puede contarse en dos horas y media, me vienen a la memoria films interminables como Érase una vez en América (dos horas de metraje, media hora menos que Shutter Island), Uno de los nuestros, L.A. Confidential (poco más de hora y media), … etc, etc… y otros cuantos de Scorsese. O sea, que puede hacerse bien. Pero en este caso el experimento es fallido. Al menos, para mí.

Pero opino que tanto el guión como la trama, gustarán enormemente a casi todo el mundo. Algunos, han encontrado similitudes (más que obvias) con un viejo film llamado El gabinete del doctor Caligari (Robert Wiene, 1920). El guión de Caligari fue escrito por Carl Mayer y Hans Janowitz y resultó manipulado en el montaje final de Wiene porque los productores no deseaban el macabro final previsto por ambos guionistas. Kracauer, en su muy criticada tesis De Caligari a Hitler indica que el film (teniendo en cuenta el guión original) puede ser interpretado como una alegoría de la disposición/actitud de la sociedad alemana precedente a la Segunda Guerra Mundial. Esa actitud justificaría la aparición de un personaje tiránico cuyo dominio tan sólo resulta poderoso gracias al caos social. Y la tesis de Krakauer (desacreditada por muchos pero no por ello menos interesante) justificaría el siniestro final del guión original que se pierde completamente en el film. Bajo mi punto de vista (e independientemente de que Krakauer tenga o no razón) ese final resulta muy interesante y enriquecedor, y su eliminación destruye la esencia de todo el trabajo de los guionistas, resultando el film de Caligari, tan solo, mero objeto de placer visual. Con el paso del tiempo, la estética expresionista ha viajado hasta el olimpo de los dioses para reposar allí junto a otras reliquias, pero yo siempre he considerado que ésta, sin el fondo siniestro que permite su recreación, no es nada más que un recurso estúpido para diletantes.

Como he dicho, algunos han encontrado semejanzas entre ambos films y, por esta razón, me he parado un instante sobre Caligari. Porque reconozco que aún con ese final cambiado, Caligari proyecta una sombra inquietante (aunque tan sólo sea por lo lejano y extraño de la estética expresionista y cómo ésta potencia con su impacto visual algunos conceptos e ideas) que el film de Scorsese apenas insinúa. Si además tenemos en cuenta que el guión de Shutter Island no esconde absolutamente nada (es decir, que ni es siniestro, ni macabro, ni nada) queda dicho casi todo. Siento no profundizar más, pero sería un spoiler como una catedral y no quiero romper el encanto.

Por concluir: vale, bien… pero a Scorsese le pido mucho más. Y los comentarios me resbalan. Ni recuerda a Hitchcock, ni nada por el estilo.


Pasando página llegamos al otro film: The box. Está dirigido por Richard Kelly, que es como si me dicen que lo ha dirigido mi vecina. No sé nada de él, ni tengo referencias, ni he visto nada de lo que ha hecho… Pero el film me ha resultado sorprendente en algunos aspectos que podrían relacionarse justo con todo aquello de lo que carece el film de Scorsese: mantiene mejor la tensión, recuerda a Hitchcock y tiene cierto una atmósfera semejante a la de aquellas historias legendarias de suspense que publicaba la EC Comics hace un montón de años y a las que sirvieron de base a guiones de La hora de Alfred Hitchcock.

Hay que haberse tragado gran parte de la colección de la EC (la de antes de la censura y del "Comics Code" y la de después) para comprender y disfrutar de la moralina que impregna las horas de Hitchcock para la televisión pública (la misma que mostraban muchas de las siniestras historias de la EC)… Todo acto, tiene sus consecuencias…

Y eso es lo que les sucede a los protagonistas de The box. De repente aparece en la vida del matrimonio Lewis un personaje siniestro llamado Steward que les ofrece una caja con un botón y una prueba: si deciden apretar el botón, recibirán una suma importante de dinero y una persona desconocida para ellos morirá inmediatamente. Y hasta aquí puedo leer. Típico guión, típicas consecuencias en un film muy bien ambientado y absolutamente creíble (esto lo digo teniendo en cuenta su año de producción y sus protagonistas, entre ellos, Cameron Díaz).

8 comentarios:

Alp dijo...

Scorsese... magnífico realizador de cortos. No sabe mantener el interés durante más de 15 minutos, salvo recurriendo a "fórmulas de producción" (desnudos, sexo, acción, violencia, etc.) Lo mejor que ha hecho en su vida: Life Lesson.

Vera dijo...

pues no la he visto... y no sé si me apetece :-)

Alp dijo...

Claro que la has visto. Es el corto suyo de Historias de Nueva York: la de un pintor consagrado y una ayudante jovencita...

Anónimo dijo...

Críticas como la suya me hace reafirmarme en mi profesión como escritor. Para echar mierda al trabajo de otros ya veo que hay gente que lo sabe hacer mejor que yo.

Anónimo dijo...

Scorsese tiene sus ratos buenos y otros no tanto... No me arriesgo a decir nada más.

Anónimo dijo...

Lo cierto es que es el mejor de los tres de la cinta (cómo serán los otros)

Anónimo dijo...

Sin duda, la de Scorsese es la mejor de las tres historias (cómo serán las otras)

Vera dijo...

Hola joven escritor… pues mira que lamento tu malestar. Scorsese mola, pero cuando llevas muchos años siguiéndole, es difícil que te sorprenda. El film será mejor o peor… simplemente a mí ya no me sorprende. Y si, me parece de puta madre que te reafirmes como escritor, y que no olvides que tan pronto lanzas algo a las manos de los demás, éstos podrán hacer con ello lo que quieran: elogiarlo, llenarlo de mierda, enriquecerlo, devorarlo, humillarlo... Pero eso da igual. El objeto artístico, una vez parido, no significa nada para el artista (mejor que así sea) y, sin embargo, adquiere múltiples sentidos para el resto.

Alp... ya recuerdo... la de Woody Allen y su madre en el cielo. La de Scorsese, totalmente olvidada. Tendré que buscarla.