17/2/10

En tierra hostil (Kathryn Bigelow, 2009) - A serious man (Joel y Ethan Coen, 2009).


Este año tenemos el doble de candidatas al Oscar a la mejor película, y esto, aparentemente, debería aumentar el nivel, ya que se está dando la oportunidad de optar al Oscar al mejor film del año a títulos que, en otras circunstancias (bien por ser comedias, films de animación, fantástico, lo que sea…), no optarían a este premio. Sea cierta o no esta cosa que no comprendo, la realidad es que considero las cinco vistas hasta el momento, muy inferiores a la media esperada. Y de las cinco que me quedan (salvo, con cierta desgana, Up in the air) espero aún menos.

He visto Avatar, Up, Distrito 9, En tierra hostil y A serious man, y no considero a ninguna merecedora de una estatuilla al mejor film. No porque sean mejores ni peores; tan sólo creo que no son “de Oscar”. Quizás es que yo pertenezca a la vieja escuela y considere el Oscar un premio al cine de espectáculo, de barraca de feria (como dice Juan Manuel de Prada en sus críticas a Avatar) que si, además, es melodramático o de género intriga/mafioso/policiaco mejor que mejor… Yo qué sé. Pero no. No es eso. Pulp Fiction fue candidata al Oscar en 1994, junto a Forrest Gump, Cadena perpetua, Cuatro bodas y un funeral y Quiz show. ¿Eh?... ¿Cómo nos quedamos?... Se lo llevó Forrest Gump, pero podría habérselo llevado cualquiera de las otras. Sin embargo al año siguiente, nos quisieron dar gato por liebre (ver nominaciones), y al otro pichi pichá. Y ¿qué pasó en 1997?, de nuevo tensión (Mejor… imposible, The full monthy, Good Will Hunting, L.A Confidential, Titanic). Se lo llevó Titanic, pero debería habérselo llevado la mejor película de la década: L.A Confidential. Y esto reconociendo que Titanic me dejó bocas, que The full monty nos gustó a todos y supuso lo que supuso, que Good Will Hunting es una de mis películas favoritas (lo cual no significa demasiado porque tengo sotocientas favoritas) y que adoro Mejor… imposible (también entre mis favoritas).

Ahhh, qué tiempos.

Pero vayamos al grano.

La tensión propuesta para este año entre los ex Cameron/Bigelow me resulta cansina y apestosa. El film de Bigelow no es malo, pero tampoco aporta nada a la memoria del cine… Hay films que se recuerdan siempre, como Pulp Fiction, Forrest Gump, Titanic, Lo que queda del día (todo James Ivory), El silencio de los corderos, Juego de lágrimas o Sin perdón, y los de este año, no los recordará nadie.

Como mucho, se recordará Avatar, pese a quien pese.

Volviendo a Bigelow, permitidme de nuevo linkar al crítico Tomás Fernández Valentí porque parece ser que es la única persona que comparte mi opinión y, como ya he dicho infinidad de veces, escribe mejor y sabe mucho más. A mí el film me resultó divertido a nivel estético, pero insignificante (también a nivel estético, y esto por destacar algo notable del film; que es la estética). Nada nuevo en el jardín. Además, me molesta especialmente que lo vendan como un film independiente cuando no lo es, que destaquen la originalidad de un “punto de vista” que a mí no me resulta en absoluto original sino manido y, sobre todo, no perdono a Bigelow cargarse momentos que podrían resultar interesantes con una música de fondo apestosa y sensiblera. Por último, la pretendida tensión del film viene a huevo: ¿cómo no va a haber momentos de tensión si están desactivando bombas constantemente?... Pues bien, ni aún con esas he sentido yo tensión visual ni argumental. Qué triste.


Respecto a la última apuesta de los Cohen, tan sólo decir que me ha gustado un montón el film, aunque me parece “pequeño”. Lo percibo como un foco hacia un momento vital que se extiende en el tiempo, en el tiempo de los Cohen. Para ellos es algo grande, pero para un film de Oscar, algo pequeño. Pequeño porque, como siempre, el humor, la ironía y el absurdo dirigen los acontecimientos y esto provoca que ese mundo resulte pequeño, para un Oscar. La interpretación de Michael Stuhlbarg merece un premio, pero el film no.


Y esto es todo amigos… Voy a ver a trozos The road, si es que me atrevo. La tengo ahora de fondo y asoman las sombras del libro de McCarthy. Qué frio. Qué tristeza. Qué gran putada.

PD: Por cierto, sobra aclarar lo que quiero decir con "pelis preferidas". La mayor parte del cine que "me interesa" no entra en la categoría "mis favoritos". Pero lo que me interesa, por desgracia, rara vez me divíerte. Lástima.

1 comentario:

Alp dijo...

Es difícil saber por dónde saldrán los académicos americanos. A mi juicio, las películas de este año son algo peores que las del anterior, pero... No me ha gustado la de os Coen... Sorry
La de Bigelow me ha parecido un tanto reiterativa y de muchísimo menor calado que Jarhead o Redacted... Hasta La cruz de hierro (Sam Peckinpah, 1977), con sus alusiones al papel de la mujeres, resulta un monumento cinematográfico, si la introducimos en la comparación...
Si no media milagro, éste será el año de Avatar, para tu particular deleite... Bon apetit!