21/8/10

Asturias

Hoy toca mar. Y el mar de Asturias es tan… variable, está tan vivo que resulta complicado elegir alguna imagen. Cada año descubro alguna razón nueva por la que me gusta tanto Asturias. La de este año es la siguiente:

El enigma del tiempo es fundamental para instalarse y permanecer, aunque tan sólo sea durante un mes o medio mes. No existe posibilidad alguna de planear, de dominar, de prever. Asturias te atrapa y te lleva dentro, y o te adaptas, o mueres. Pero si te adaptas, descubres cada día una facultad especial. Jamás verás el mismo mar, ni la misma marea, ni el mismo cielo; jamás sentirás la misma fuerza. A veces, te mecerá una balsa de mar transparente, inmóvil; otras te moverá el viento, salando la piel. Y el sol, que de vez en cuando surge y permanece varios días, te quemará suavemente, despacio.

Este clima en principio agresivo, no es más que un flujo de vida mansa, que no permite anquilosarse, que moldea suavemente, que permite adivinar lo que significa ese otro tiempo controlado.


1 comentario:

h.j. dijo...

me gusta su mar, se lo dice otro mar