27/11/10

Así nos vemos y así nos ven.



Sí, lo sé. Esta imagen está más vista que el TBO. Que toda la historia del TBO (supongo). Efectivamente, en la actualidad, dos semanas (o dos días) sirven para duplicar o triplicar, o qué se yo… las miradas que caerían sobre una antigua imagen del TBO. A la tirada (unos 150.000 hace 35 años?) habría que añadir el manoseo. Amigos, vecinos y desconocidos resobaban un tebeo que solía terminar en un puesto callejero para ser cambiado por novedades más o menos trilladas y para, cómo no, ser más sobado. La imagen se multiplicaba así; entre tinta, manos y memoria. Memoria que, por otro lado, resulta completamente ajena para un individuo de 18 años. Así que… ¿qué pueden ofrecer hoy a un joven estudiante de arte obras como aquella del “visionario” Walter Benjamin La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica? Mucho o nada. Y tal y como creo que se diseñan algunos programas universitarios, más nada que mucho.

El resultado: un cocido que, además de indigesto, atonta, amuerma y repite durante toda la vida.

Pero no quería yo hablar de Walter Benjamin (en el link he dejado la obrita por si alguien desea leerla) sino de esta imagen que pone en duda si el insight consiste en asociar una identidad de marca a un determinado estereotipo mental o si son las identidades de marca las que crean los estereotipos mentales. Vamos, que viéndola uno se parte la caja pensando en lo jodidamente realista que resulta esta colección de caracteres, cómo se ven a sí mismos, cómo ven a los demás y cómo son vistos por los demás dependiendo de cómo sean los demás. Dudo seriamente que en los tiempos de Benjamin, las marcas dispusieran de ese poder para “crear” identidades, de proporcionar seguridad y carácter en las personas que las compran… En realidad, resulta todo mucho más obsceno si buscamos la definición psicológica de insight… Las marcas no crean conciencia; la eliminan. Las marcas no crean verdadero conocimiento, tan sólo enseñan a jugar…

Y dentro del juego resulta obvio que nada tiene que ver la pinta de uno con el dispositivo móvil que utilice… pero, aún con esto, resulta tan comprensible la ilustración, tan buena… que asusta.

2 comentarios:

drzito dijo...

Muchas gracias por el enlace al textito de Benjamin. Se me habia olvidado que lo estaba buscando por culpa del "Ways of seeing" de John Berger, un libro/dcoumental que si no ha leido/visto le recomiendo encarecidamente.

Vera dijo...

Pues no lo he leído. Hace un tiempo largo leí (bueno, algo más que un simple leer) "Mirar" y "El sentido de la vista". No sé si éste aportará algo nuevo... o es más Berger.