14/6/11

Fotoperiodismo y Julie, de Darcy Padilla. ¿Paliando dolor, compartiendo dolor o exhibiendo el dolor de los demás para enfatizar “mi” visión?

Antes de adentrarme en una orgía de reflexiones infundadas sobre parte de la obra de Darcy Padilla (en particular, su proyecto Julie), he pedido opinión a un segundo (mucho más joven que yo) por eso de contrastar. Y mira tú por dónde, me ha dado las claves para escribir algo breve y contundente. No hay duda. El fotoperiodismo no debería ser premiado, y más cuando hay una excusa social por medio (por no mencionar otro tipo de excusas). Poner como excusa un problema social para el beneficio propio, es una contradicción en toda regla y no tiene sentido. Por eso no me gusta gran parte del “arte comprometido” y por eso no me gusta el fotoperiodismo premiado. Colega, te tomo la palabra.

La crítica personal es libre, pero luego hay otro tipo de crítica, como dice mi contraste, extensible a una opinión colectiva que no mola nada, nada… porque entra dentro de la manipulación y la provocación. Precisamente este tipo de obra crítica, al buscar su sentido, encuentra su lado obsceno y pornográfico.

Por supuesto que las fotos de Darcy Padilla son buenas (o están bien hechas), es fotógrafa. Pero no revelan nada, tan solo exhiben la intimidad forzada de aquel que no la tiene. Puro exhibicionismo de alguien que seguro, no deseaba exhibirse. A saber lo que pasaba por la cabeza de la pobre Julie.

Hay que entienden el sentido de los límites de lo bello en el arte, el sentido de revelar verdades secretas, ocultas, incluso de acercarse a lo siniestro.

Pero esto que nos muestra Darcy no tiene nada que ver con ninguna de estas cosas. Su carácter pertenece a esa estirpe llamada fotoperiodismo. Yo sigo preguntándome ¿qué coño pretende denunciar esta gente?, ¿qué pretenden conseguir con ello? (dejando a un lado la pasta, claro).

Para terminar, una entrevista sin desperdicio con Ricky Dávila. El problema está en ofrecer un modelo de conducta, porque eso es inmodesto. Hay que enseñar, si… pero basta ya de promesas.




Algunas de las fotos de The Julie project, de Darcy Padilla.





9 comentarios:

Juanjo Fernández dijo...

El problema es el desarrollo que ha tenido la prensa en los últimos años, no es nada nuevo, pero por un lado la concentración de medios y por otra la salida en bolsa (junto a otros factores) ha hecho que el destino natural de los contenidos, fotograficos o escritos, hayan pasado a tener la mínima importancia a favor de operaciones de marketing, que empezaron por regalar un libro y ya van por cacerolas o juegos de cuchillos de cocina, y seguir la máxima de trabajar para la cuenta de resultados en un sector que con la incursión de las nuevas tecnologías estaba en receso (yo creo que en transformación, aunque la cuenta de resultados no admite matices) por lo que la única manera de mantener los objetivos económicos marcados por el parqué era la reducción de costes, un torpedo en la línea de flotación del buen periodismo, que como todo lo bueno requiere tiempo, seriedad y profesionales comprometidos. Así que llegamos al punto de que esos profesionales no cubren gastos con la venta de su trabajo a su espacio natural, el papel prensa, y llega un nuevo mercado, el del arte, con viejos conceptos renovados, la fotografía documental, el street photography... y una serie de personajes empiezan a repartir becas, premios, exposiciones, ferias y las leyes de mercado cambian. Ahora no se va a cubrir un conflicto o una situación deprimida para informar a traves de la prensa y llegar a todo el mundo que compra un periódico o revista (que sí que cumplía una función de remover conciencias, ya que uno compraba una revista para ver señoras estupendas y en el camino se encontraba con un reportaje sobre las inhumanidades en Chechenia, por poner un ejemplo) ahora se va a hacer un trabajo subjetivo en el que según las tendencias de moda la mirada personal prima sobre el objeto, y en el que además queda desactivado su riesgo social ya que sólo queda a la vista de un público que además se interesa más por los valosres estéticos que por la realidad que trata. Pues ya está, neutralizada la denuncia, el alma del artista no ahonda en las causas de la injusticia, que seguramente un periodista de esos aburridos de antes encontraría como comparten mesa de consejo los que le niegan la sanidad y asistencia pública a una familia como la de las fotos de Padilla y los que deciden las portadas del periódico del día. Creo que me estoy enrrollando, pero no quiero dejar de comentar las palabras de Rick. El viene de la prensa diaria, aunque poco tiempo estuvo en El Sol, y debería saber distinguir entre los fotógrafos, que aún quedan, que van a cubrir un conflicto para informar y los que van a hacer sus proyectos personales, él es de los segundos y así lo manifiesta, que se aplique su crítica, pero que no confunda, hace tanto daño con su impostada honestidad como los que se sientan en aquellos despachos que les niegan el pan y la sal a los profesionales que aún creen que su trabajo es informar, sin más, y hacen con gran sacrificio un magnífico trabajo, ejemplos aún los hay a cientos, gracias a quien sea.

Vera dijo...

No te preocupes, tú suelta el rollo que quieras. Además, tu comentario es muy interesante. La verdad es que utilicé el vídeo de Rick (al cual no conocía) para utilizar algunos de sus argumentos pero ya desde el inicio pensé (que se aplique el cuento).

En cualquier caso, aunque haya utilizado lo del fotoperiodismo, no me refiero a los reporteros o cualquier profesional que vaya a cubrir un conflicto. Es su trabajo y ellos ya tendrán sus problemas. Me refiero a la elevación de todo a un grado artístico y de premio, y las razones por las cuales se considera el objeto como algo artístico o digno de premio. Algo que va más allá del sueldo que debería recibir el fotógrafo (un sueldo como el que recibimos los demás mortales). Entonces aparecen las contradicciones y las preguntas: ¿Cuáles han sido los objetivos del artista? ¿Por qué tengo que premiarlo? La verdad es que no sé si Darcy Padilla es artista, fotoperiodista o qué se yo. Tan solo quería incidir en eso que tú comentas: en la mesa del consejo se niega sanidad y asistencia (o al menos, toda la necesaria) y… sobre todo… nadie ahonda en las verdaderas causas de la injusticia. A nadie le interesa la verdad, sino sus secuelas. Entonces que no vendan verdad, sino secuelas. Y no sé si eso puede calificarse humanitario. Todo lo que aparece en estas y otras muchas fotos son resultados, consecuencias de algo (de una falta de inteligencia o estupidez por parte de Julie, de sus antecedentes familiares, de su educación, del sistema – que lo mismo ha querido ayudarla, aunque las fotos no lo reflejen -, de la publicidad, de lo que sea, a saber…). Lo que me molesta es la extrapolación de la fotógrafa y sus comentaristas: “cuando la fotografía se hace humanitaria” “… captura en miniatura la difícil situación de los pobres permanentes en Estados Unidos.

Si realmente esta mujer estuviera denunciando algo ¿le darían un premio? No sé… no lo comprendo, la verdad. No estoy segura de mi opinión respecto a estas cosas, nada segura. Pero es algo que me afecta desde bien pequeña: las imágenes de portada en los periódicos, los reportajes sobre hospitales psiquiátricos en Rusia, las imágenes de niños muertos de hambre en África… no lo he soportado nunca. Y ahora, me vienen los artistas con lo mismo… Y los problemas siguen ahí, nada ha cambiado. Creo. No entiendo el juego, de verdad, se me escapa…

Belentxu dijo...

Me parecen muy interesantes tanto el post como la discusión. Salvando las distancias entre lo que es el fotoperiodismo y las ciencias sociales, este debate tiene algunos puntos similares a lo que se discute en las ciencias sociales en relación con la investigación crítica. El campo de la antropología y la sociología se ha caracterizado por estar formado por unos grandes hombres occidentales en busca de grupos oprimidos, minoritarios, excluidos… chuparles la sangre, robarles su conocimiento, historias y tradiciones, volver a sus oficinas, escribir un libro y hacer su carrera a costa de estas comunidades. Éstos científicos sociales profundizaban en las causas de las circunstancias que llevaban a esas comunidades a vivir en las condiciones en las que vivían, pero aún así, esas personas, una vez que la investigación había terminado y este investigador había conseguido su placita en Harvard, esas personas… seguían viviendo en las mismas condiciones que antes que llegara el investigador. En estos momentos, sigue reflexionándose mucho sobre cómo la investigación, la universidad y/o el investigador puede mejorar y participar en la mejora de las circunstancias de las comunidades con las que trabaja y se hacen trabajos muy interesantes. En relación con el fotoperiodismo, creo que puede ocurrir algo similar. Un señor/a con cámara fotográfica tiene muchísimo poder para documentar lo que ve. Esas imágines pueden usarse en juicios, en sesiones parlamentarias, en periódicos… como parte de una estrategia política, judicial, social… para conseguir que se revoque una ley, un líder político… por lo tanto, si la sesión fotográfica se queda en eso, en una sesión de fotos en las que en lugar de Marilyn tienes al señor sin pierna o al niños muerto, estoy de acuerdo con vosotros: me parece obsceno, cotilla, dañino... Si forma parte de un proyecto mayor en el que los sujetos de la foto forman parte, al igual que otros sujetos sociales y tiene un objetivo transformador, me parece loable… La cuestión sería si ese campo llamado fotoperiodismo tiene cabida para lo que yo comento y quizá la respuesta sea no (o sí), no sé.

vera dijo...

Me acordé de ti, Belentxu, cuando escribía el post. Recordaba los proyectos de los que me hablas, en los que los que sufren analizan su propia condición y son ellos mismos los que escriben, fotografían, etc… Eso, si es un proyecto, que la gente (independientemente de su condición), aprenda a verse desde fuera. Eso si me parece interesante.

El artista, quizás es libre para documentar lo que le venga en gana pero creo que hay un compromiso con la “creación”, desvelar a través de lo que haces algo que no está escrito… Y eso, desde luego, no es el trabajo de esta chica. Además es importante el marco en el que muestras tu arte, el sentido que le otorgas, el medio en el que adquiere sentido. Yo no entiendo sobre fotografía pero creo que su lugar está más allá del mundo real, es un mundo onírico el que habita. Refleje lo que refleje, la foto siempre capta un instante y lo catapulta al infinito. Y esta chica, con tantos instantes lo que hace es un reportaje. No sé, supongo que cada una de las fotos podría vivir por si misma en una expo… Pero insisto, su intención, me molesta por todo lo que ya hemos dicho.

Juanjo Fernández dijo...

Por aclarar un poco. Entiendo todos tu reparos y dudas, son los mismos que yo tengo, y los mismos miedos a juzagar algo que finalmente queda en el ámbito de la intención personal, y quien es nadie para cuestionar las intenciones de otro al que no conoce, pero hay indicios, como el que tras un acercamiento estiticista a un drama humano usa las imagenes para mandar indiscriminadamente a concursos sea cual sea el convocante, o como el que se gana su plazita en Harvard como bien señala Beletxu y luego si te he visto no me acuerdo. Y eso no significa que haya personas verdaderamnente comprometidas, en la cabeza tenemos sus nombres y ejemplos sin necesidad de decirlos. Pero es algo que como digo está en el ámbito de la intención, de la conciencia y de cada uno. Te manadré un enlace por face de un texto que publiqué hace bastante y que algo tiene que ver, sólo para que veas si llevo tiempo dándole vueltas al asunto.

Juanjo Fernández dijo...

Sobre lo que mencionaba en el primer comentario:
http://www.diagonalperiodico.net/Que-nos-cuenta-la-prensa-y-a-quien.html

Alp dijo...

Creo que no habéis empleado el término "morbo"...
Las palabras de Ricky Dávila: letanías autojustificadoras, imposibles de comprender sin asumir los sobrentendidos que saturan el entendimiento
El fundamento teórico: el renovado interés por las minorías marginales, objetivo específico de los credos posmodernos, desde Derrida.
El fundamento social de cosas como el proyecto Julie: a todos nos interesan los asuntos morbosos, entrar en las penas de los demás.
Una exposición con historias de ese tipo garantiza éxito de audiencia. Recuperamos las barracas de feria de los personajes pintorescos o monstruosos...
El fundamento estructural . La Caixa ha realizado varias exposiciones durante los últimos años con imágenes de ese tipo, por lo general, para justificar sus "gastos sociales". Pero la obra social de la Caixa es un importante recurso publicitario... aunque lo justifiquen con argumentos altisonantes (recordemos la "movida" con H.Hacke)
Como apunta Juanjo Fernández, al final siempre aparece la relación con el rendimiento publicitario. Hace muchos años que los medios de comunicación antepusieron el fin publicitario al informativo.
Y tal y como van las cosas, se diría que al arte le está pasando algo parecido, aunque con una importante diferencia de escala. Si es arte, es "alta cultura" y su territorio de acción pasa de los medios publicitarios de consumo masivo directo (periódicos, revistas, televisión, etc.) a los medios publicitarios de consumo masivo indirecto (museos, galerías, etc.)
Existe un precedente antiguo muy relevante: Witkin...
¿Enfatizar "mi visión"? Sencillamente, ganar dinero.

Anónimo dijo...

Probablemente Witkin habla de sí mismo en sus obras... menuda rallada mental tiene. Pero al menos él construye bodegones y pequeños espacios independientes. Lo del morbo y los fundamentos está ahí desde hace muchos años. Más que buscar fundamentos hay que rendirse a la evidencia (lo que cuenta el link que ha puesto Juanjo y que ya sabemos todos) y echar espumarajos por la boca de tanta gilipollez. tanta ignorancia, tanto teatro e hipocresía vestidos de "artístico". Siempre lo he dicho, la publicidad va de frente. Los publicitarios nos dedicamos a mentir y todo el mundo lo sabe. Somos honestos... Pero lo de los medios de comunicación es un abuso, lo ha sido siempre, desde que se crearon, quizás.

Me pone mala la palabra "solidario" y "humanitario" más todavía... Voy a hacer una lista de palabras, ja, ja.

vera dijo...

La anónima era yo... :-D