22/5/12

Gonzalo Millán, 4 poemas sentidos.


Hago señas y signos pasajeros

En aquel mismo árbol fui a buscar
otro verano, el corazón ése, mal grabado
sobre una playa de corteza tersa
con la hoja viva y rota de un cuchillo.
La crecida del invierno y de la savia
había arrastrado nuestras letras,
flechas y dibujos infantiles,
hasta perderlos en el laberinto para siempre
tragados por el remolino de las ramas.

La fiesta local me ha perdido nuevamente de mi calle

Al cielo la cabeza alzada
observo también el eclipse,
con el negativo de nuestra fotografía.
Y tanto tiempo veo juntas de nuevo
tu cara sobre el sol
y mi rostro en la luna,
que ciego te busco después
entre las cabezas gachas
y en mis cercanías,
para ver en los vidrios ahumados
y sobre la tierra,
el reflejo solo de mi figura. 

La ciudad

38.

Por ahora no sé quien eres.
ni adónde estás siempre.
Se que nos ha tocado vivir
en la misma ciudad
y en un mismo país de la tierra
al mismo tiempo.
Y eso me basta.

Hoy es de noche, pero mañana
saldré como ayer en tu busca.
Estoy seguro sabré reconocerte.
Por si acaso, para que sepas.
andaré como siempre,
con anteojos negros y bastón blanco.

3.

Andan los relojes.
Andan los planetas.
¿Cómo andamos?
Ando a tropezones.
Ando enfermo.
Ando con hambre.
Ando sin plata.
Ando andrajoso.
Ando sucio.
Ando solo.
Ando con miedo.
Ando huyendo.
¡Andate! me dijeron.
Andan tras de mí.
Ando por los andenes.
¡Andando!
Adiós.
Los Andes están nevados.

1 comentario:

h.j. dijo...

gracias por traerlo a colación, tenía días de no leer algo con cierto olor diferente,
abrazo