25/1/08

Proyecto Genoma Humano. Ética y determinismo.

No me refiero aquí a la explosión demográfica, a la destrucción de la naturaleza, ni incluso a los megatones; sino a un mal mucho más profundo y grave, a un mal del alma".

Jacques Monod. El azar y la necesidad


A casi todos nos sonarán estas dos palabras, "determinista" o "mecanicista". Aparecen con mucha frecuencia en ensayos, y no exclusivamente científicos. Se puede tener una "visión" determinista del universo, de la biología, de la ciencia en general, de la historia y del pollo al chilindrón.

¿Qué significa que a uno le llamen "determinista"? Básicamente que rechaza el libre albedrío. Si todo puede "explicarse" científicamente, si se conocen las reglas que conforman la verdadera identidad de todas las cosas, de todo proceso, de todo cambio... si todo es predecible, no hay libertad. Todo sería algo parecido a una gran máquina.

Dicho así, con tanta simplicidad, todo esto es fácilmente rebatible. Sobre todo hoy que tenemos la evidencia de algunas leyes y, al mismo tiempo, la certeza de la existencia de fenómenos azarosos e incontrolables (impredecibles) sin los cuales "esto" no sería "esto".

Lo que acabo de decir, es muy importante. Sobre todo cuando pretendemos viajar en el tiempo y "restaurar" ciertas condiciones iniciales a partir de las cuales surgiría una identidad dada. Esta identidad puede ser la de una molécula, un gen, una persona, el universo entero. Como decía Newton: "Dadme las condiciones iniciales y os diré el futuro del universo". Dicen que Newton está superado, pero seguimos buscando lo mismo. De no ser así, la ciencia desaparecería tal y como la concebimos hoy para transformarse en otra cosa. Ojalá no sea así.

Aplicando el calificativo con la facilidad y gracia con que aplicamos otros hoy en día, podríamos decir que casi toda ciencia es necesariamente determinista, así que vamos a dejarnos ya de tonterías. Incluso si descubro el elemento azaroso y lo incluyo en un experimento, metiendo un montón de fórmulas probabilísticas para hallar la cara que aparecerá tras tirar un dado y con qué ángulo de inclinación reposará el dado en el suelo, estoy intentando "predecir".

Dicen que son deterministas aquellos que, conscientes de la incertidumbre que rodea a muchos fenómenos, simplemente afirman que "no conocemos suficientemente las cosas", que "todo es un problema de percepción y de falta de conocimiento". Es decir, la simple aceptación de que "no conozco porque no veo todo" sería una actitud determinista.

Hoy sucede con esta palabra lo mismo que con la palabra "negro", "tullido" o feo. Vamos a tener que inventar metáforas, alegorías o símbolos extraños para ser políticamente correctos y que no nos acusen de malhablados.

Empecemos por leer este artículo que publica El País: "Los niños son más agresivos entre el primer y el cuarto año de vida". Os resumo: Empiezan a existir evidencias científicas de que el mayor índice de agresividad en los niños se da entre el primer y cuarto año de vida, antes de estar expuestos al ambiente familiar y a factores como la violencia televisiva. Vamos, que los niños no aprenden a agredir físicamente, sino que deben aprender a no hacerlo, que no es lo mismo. Los estudios epigenéticos (que estudian modificaciones del ADN que no afectan a la secuencia sino a la expresión de los genes) empiezan a indicar que las "carantoñas" de una mamá están directamente relacionados con los cambios en la programación epigenética. Además, indican que no todos los niños expuestos a maltrato físico desarrollan comportamientos antisociales. Entonces ¿qué me están contando?... Que la violencia ni se aprende ni se hereda, es, más bien, una mezcla de ambas cosas. Los estudios indican también que existe una relación directa entre una versión poco funcional del gen de la MAOA y comportamientos agresivos en los niños que han sido severamente maltratados. El gen de la MAOA se sitúa en el cromosoma X, por lo que los hombres solo tienen una copia del gen. Si la copia que reciben es de baja actividad no hay otra para compensarla, como puede ocurrir en el caso de las mujeres, que tienen dos copias...

El artículo finaliza con una excusa para no caer en el "determinismo", ya que los factores genéticos y ambientales son ambos deterministas, y ésta es: la relevancia del papel activo del individuo en la formación de su personalidad y su comportamiento. ¿?

En definitiva, podéis imaginar el debate que se está abriendo en torno a los genes y el Proyecto Genoma Humano (PGH). Os dejo aquí otro artículo llamado
"Determinismo genético" sobre la regulación jurídica de las biotecnologías. Un artículo sin desperdicio y muy iluminador. Veréis, si lo leéis, lo dentro de nosotros que están los fantasmas de esos nazis a los que tanto odiamos todos. Porque una cosa son los científicos y su necesaria búsqueda de por qués y su ansia por encontrar la identidad de un fenómeno dado, aunque solo sea temporal (el fenómeno) para comprenderlo, y otra los presupuestos que se conceden a los proyectos científicos y para qué se conceden y quiénes los conceden. Conocer el genoma es peligroso. La ciencia no solamente existe para el "bien" de la sociedad sino para "conocer". El "bien" y el progreso son algo muy, muy, muy relativo.

Nos dice al final del artículo que aprendamos a no ser reduccionistas ¡nosotros! Que aprendamos a no discriminar a nadie por sus genes ¡nosotros! Y que tengamos la humildad de reconocer que los genes no son todo en la vida ¡nosotros! Y que tenemos la posibilidad de vivir felizmente, a pesar de que nos hayan detectado un gen que nos confiera propensión a la calvicie o la miopía (no se atreven a decir cáncer)... Pero... ¿y ellos?, los organismos internacionales que están concediendo presupuestos al proyecto, los que desean comercializar esa "carta de presentación" que va a ser nuestro mapa genético, los que comercializarán los ensayos clínicos para "conocer" el genoma de nuestro hijo antes de que nazca. Ojo... hoy en día ya hemos comenzado a hacer lo mismo. Si detectamos que hay síndrome de down, podemos legalmente abortar. Porque no hay cura, de momento, para el síndrome de down. En un futuro detectaremos que nuestro hijo tiene un 60% de posibilidades de sufrir cáncer a los 50 años. ¿Qué haremos?, sobre todo si... no se tiene remedio contra el cáncer. En un futuro (aunque ya se hacen análisis genéticos en determinados casos) se nos pedirá el mapa genético para ver si estamos o no capacitados para trabajar con gases tóxicos, o metales, o lo que sea. Pero no será sólo eso, las aseguradoras no nos preguntarán si hemos tenido problemas con algo en particular para no cubrírnoslo, sencillamente no cubrirán a aquellos que tengan enfermedades hereditarias y posibilidades de desarrollar otras o sean unos "sentimentales" (que es lo peor que puede uno ser, ja, ja).... Y así, sucesivamente. Esto no lo digo yo, que no tengo nada de apocalíptica, lo dice el artículo: "Aproximadamente el 5% de los fondos destinados a la financiación del PGH se utilizan para llevar a cabo estos estudios, que se engloban bajo las siglas ELSI (Ethical, Legal and Social Issues)"

Es decir, podemos estar tranquilos porque se tiene todo en cuenta (?). La famosa eugenesia que tanto nos recuerda a los nazis (eugenesia deriva del griego eugenes o "dotado por herencia de cualidades buenas") se define como "los métodos para mejorar la calidad de la raza humana, en especial mediante la reproducción selectiva". Diferentes científicos han promocionado la eugenesia positiva (la procreación entre personas con una dotación genética supuestamente buena) y la negativa (el impedimento del apareamiento de personas con características supuestamente no deseables). En 1930, 24 estados de los Estados Unidos poseían leyes que permitían la esterilización de una amplia variedad de "indeseables": epilépticos, insanos o criminales habituales... luego Hitler defendió la esterilización eugenésica que pasó de esterilización a aniquilación, directamente. Y decimos que estaba loco y que era malo.

Yo me pregunto de qué vamos. Sinceramente. Defiendo totalmente el proyecto genoma, estudié bioquímica. Pero todo esto que leo está tan lejos de lo que pulula en una cabeza científica que me aterro.

Los inocentes científicos parecen ir de la mano del diablo. Ese que les da de comer.

Ahora me pregunto quién es el que realmente nos está arrebatando el libre albedrío. La ciencia no hace nada, es más bien la "muy dudosa" utilidad que hacen de ella esos que verdaderamente nos "dirigen".

Sin incertidumbre (sin la muerte mirándonos bien cerca), no hay libertad ni entusiasmo. Solo vacío y desgracia.

1 comentario:

genoma dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=o7OYCmynrRU