12/10/08

Con el dedo en la llaga. Olor a chamusquina...


Os invito a visitar la web del Matadero de Madrid.

http://www.mataderomadrid.com/

Mola ¿eh?

Fijaos en una de las exposiciones: Almut Linde en la sala Abierto por obras. Promete ¿eh? La verdad es que el espacio Abierto por obras es, en sí mismo, inquietante. Ni más ni menos que la antigua sala frigorífica quemada del antiguo matadero, lugar en el que todavía huele a chamusquina, espacio oscuro donde se guardaban cadáveres de vaca y que sirve en la actualidad a muchos artistas, o a las autoridades de turno, para motivar al personal.

La motivación, en este caso, viene servida como presencia que conecta la antigua esencia de la cámara “con un hecho actual en el mundo globalizado moderno: el comercio de seres humanos. La obra entrelaza el espacio, que en su pasado industrial sirvió para convertir seres vivos en mercancía, con las huellas del sonido de otro mundo ajeno, en el que las personas son tratadas como mercancía. Para más información ver el espacio Abierto x obras”…

Lo primero que tendría que objetar al textito es que el comercio de seres humanos no es un hecho actual del mundo globalizado (¿tan mala memoria tenemos…?) Yo he visto las cadenas en las cárceles que limitan al mar de Senegal, por poner un ejemplo entre millones. Lo segundo; que la prostitución también es la más antigua de las profesiones y negocios, que puede, como ocurre en otros muchos negocios y menesteres de la vida, estar relacionado con el abuso más o menos desproporcionado, pero que si se desarrolla con normalidad, no se diferencia mucho de otros negocios. Vamos, que una prostituta es tan asalariada y mercancía como un ejecutivo de publicidad. Si sus condiciones son peores es por culpa de todos (cositas de la hipocresía social). Lo tercero; decir que el espacio tiene un pasado industrial en el que sirvió para convertir seres vivos en mercancía me parece un insulto a la razón. Como si hoy no se mataran pollos, vacas y cerdos para comernos su carne; y gorilas, elefantes, jaguares, focas, etc… para quedarnos satisfechos y con un trofeo en la pared; y niños para vendernos sus órganos. Hay que joderse… Ay!... de verdad os lo digo… jo… Somos tan superespeciales y delicados hoy en día en este mundo globalizado (léase en tono de lamento de Miss Universo).

En definitiva, que el espacio (vuelvo a repetir) inquietante en sí mismo, no aporta nada a la obra de Almut Linde… ¿O quizás lo aporta todo? Porque quien no conozca esta sala, flipará solamente con entrar en ella y enfrentarse al terrible claroscuro y los contrastes que muestran las paredes abrasadas. Cuando lo visité por primera vez, me encontré con una extraña exposición fotográfica de Joao Maria Gusmao y Pedro Paiva. Ya en aquel momento el lugar me espantó, aunque reconozco que la obra merecía la pena y encajaba perfectamente en este espacio tan peculiar… Pero tener que entrar en la misma sala hoy, encontrarla vacía, y escuchar sotocientas voces de prostitutas a las que se las ha hecho cantar (tralarí, tralará) me parece, cuanto menos, hilarante. Si yo fuera puta visitaría el espacio para dejar mis escupitajos y alguna que otra cagada en las paredes.

No digo más. Aquí dejo un link de un artículo comentando esta expo para que todos contemplemos el poder de la imaginación en los media.

http://www.revistadearte.com/2008/09/24/abierto-x-obras-en-matadero-madrid-acoge-una-instalacion-de-almut-linde/

Y siento parecer tan cabreada, pero no me hace ninguna gracia el “arte comprometido con mensajito”. No porque no crea en él, sino porque no se hace bien y me parece una hipocresía. No resulta más que un juguete, un chiste. Porque seguimos siendo unos capullos, así que me fastidia mucho más que nos pongamos la careta de buenas personas y visitemos exposiciones observando el mal que hay en el mundo y lo malísima que ha sido la humanidad, o que es, o que fue… o…

Si; no sabemos ni donde estamos. Además yo estaba allí. El arte tiene esa grandísima capacidad de alejarnos de la realidad más que ninguna otra cosa. Por eso me joroba que pretenda “hacernos ver”, “acercarnos” esa otra realidad “tan lamentablemente lamentable” (vuelva a leerse en tono Miss).

Lo más interesante de la visita de hoy, por seguir con el dedo en la llaga, ha sido una conversación con un personaje que he encontrado por ahí. Le comentaba la dificultad que encuentro para enterarme de las exposiciones que tienen lugar en Matadero y de su contenido. Al parecer, estos espacios están al servicio de las autoridades (son suyos, claro está) y por esta razón, disponen de ellos cuando quieren y como quieren. De esta manera, puede suceder que se anuncien eventos que luego no tienen lugar, que existan espacios vacíos a la espera de supuestos eventos que tendrán lugar cuando nuestro querido ayuntamiento disponga… En definitiva, que el espacio es como el salón comunitario de mi comunidad de vecinos.

Y esto no está mal… Pero entonces no me vendáis el espacio como un lugar donde la libertad, la creación, la investigación y fomento del arte, el diseño, la arquitectura… tienen lugar. Que sí... pero no.

Por último, otro dato. He estado esperando hasta las 20:10 para ver un documental llamado Itinerarios del sonido. Una “obra” documental que nos cuenta el desarrollo de una idea llevada a cabo por dos curadores que han sugerido a 14 artistas (músicos, videocreadores, poetas) una obra sonora sobre Madrid. Interesante. Aunque hace años Win Wenders nos contara algo parecido (o igual pero mucho más intenso) y de forma mucho más bella en “Lisboa story”.

Pues bien. A las 20:30 me he ido, porque tenía que irme, sin haber visto nada. Entre la presentación, el “si”, “si” con el micrófono, los cables, el ordenador, la cosa que no funciona, la charleta del curador…

No hijos no. Además, hemos necesitado la ayuda de una encantadora muchacha (quizás parte de alguno de los proyectos de arquitectos ¿?) para que nos indicara el lugar del evento.

En fin… Debo decir que la visita es recomendable ya que, además, se exponen una serie de trabajos del Type Directors Club, algunos de ellos excelentes.
Y... además, hay programado otro documental para el sábado 25 de octubre llamado "Bridge over the Wadi" que parece interesante... El filme sigue el primer año de una escuela binacional y bilingüe en la zona Wada Ara ideada por un grupo de padres. En esta comunidad conviven árabes e israelies que, como todos sabemos, son educados en el odio desde que nacen (y no solo ellos, por desgracia). Aparentemente, la escuela es un intento de coexistencia en armonía, de conocimiento y respeto en un entorno muy complejo. Este documental se ha mostrado ya en cines. No tiene, por tanto, mucho que ver con el "arte" que muestran los museos y salas de arte, sino con lo que se muestra en otros lugares menos elitistas y no por ellos menos "propagandísticos" (como una sala de cine o una televisión).

Recomiendo leer el primer comentario que aparece en el link de Youtube a este vídeo. Lo queramos o no, todo sigue oliendo a chamusquina.

3 comentarios:

Iván dijo...

Yo veo al Matadero como un centro del petardeo municipal en el cual los alumnos aventajados en el estudio de las relaciones públicas, el mamoneo y el vender humo, osea, los artistas actuales, tienen un espacio para dar rienda suelta a sus chorradas conceptuales, osea, el arte contemporáneo.

Yo estuve hace unos meses y salvo una exposición de diseño industrial holandés que era acojonante lo demás me dio nauseas: unos petardos que se llaman Basurama, especialistas en pedir becas para portestar e incluso vivir bien de ellas y hacerse con un buen currículum, han montado sus chorradas sobre el reciclaje (en plan, "si coges un tetrabrick y lo cortas por la mitad obitienes tachaaaaan una maceta!! oooooh") en diversos centros culturales de esta calaña como La Casa Encendida. Les va muy bien, han pillado becas hasta para irse de gira por Sudamérica a contar las bondades del recivlaje...
Luego salas en penumbra con arte de este antiguo y pasado de moda: instalaciones, proyecciones y paridas por el estilo justificadas con un bodrio pseudofilosófico. Arte del pasado, vamos.
Finalmente un sarao en el que han participado unos amigos míos que trata de que varios grupos de arquitectos "sueñen con la ciudad utópica". El resultado es una serie de videos en los que los coleguitas salen contando que les gustaría ver Madrid con una playa y que repartieran helados gratis, superinteresante, vamos. Y viniendo de Lavapiés que es un barrio que pertenece al centro de Madrid, hoy por hoy convertido en una pocilga con unos problemas acojonantes, pues como que me jode que se gasten dinero público en gilipolleces de este calibre.

En general estos museos de arte contemporáneo de 8ª división suelen ser rampa de despegue de todo tipo de pelmazos pseudoartistillas, artistillas convertidos en gestores culturales que es lo que hoy se lleva ("se me ha ocurrido un concepto supermegainteresante, voy a pedir una beca y luego contrataré a cuatro pringuis para que se manchen las manos haciéndolo"), y todo ello con el dinero de nuestros impuestos. Ya me dirás tú a mí para qué coño les sirve el puto Matadero a los vecinos que viven al lado, vas a meter tú a una familia de dominicanos en la exposición de las instalaciones y el supermegaconcepto, seguro que les flipa...

En fin, que debería existir la posibilidad de poner una x en la declaración de la renta para subvencionar o no bodrios como éste. Y lo de los artistas que se hacen famosos a costa de protestar por alguna injusticia de la que se apropian... bueno, eso no tiene nombre, es pa matarlos. Yo soy artista, solidario, y me voy al muro de Israel a hacer unos grafitis. Luego vuelvo a Londres, vendo mis dibujos a 30000 libras la unidad y todo el mundo me aclama. Eso sí, un año después los palestinos siguen igual de jodidos o más y el artista además de solidario es millonario.

Es una pena que un espacio como el Matadero se use para cosas así, en mi opinión tendrían que nombrar coodinador a un abuelo del barrio, de esos de toda la vida que bajan a la calle en zapatillas de cuadros, él tiene el criterio medio y seguro que sabe lo que a la gente le puede interesar, nada de instalaciones, videos y chorradas así, el arte que se justifica con una megachorrada escrita es algo del pasado, no tiene que existir más.

Perdona el rollazo Ninssss! menos mal que el lunes toca Diamanda Galas!
besos

vera dijo...

Esa diamanda... yo voy el mieeeeeercoles :-)

Pues si, no quise decir nada sobre los arquitectos por respeto. Y, además, creo que una de ellas fue la que me indicó la puñetera sala donde se mostraba el vídeo ese de los ruidos. Pero me cogí unos cascos para escuchar el debate "utópico" y flipé en colorines con la ida de olla.

En definitiva, muy interesante visita. Y lo del vídeo árabeisraelí promete.

Más besos.

Iván dijo...

Por cierto!

no te lo pierdas, en el Palacio de Cristal del Retiro, exposición supermegaguay-conceptual !!! con el patrocinio de una empresa de mármoles un cachondo ha recubierto todo el suelo del interior con baldosas de mármol mojadas y con pequeñas endiduras. Para pasar hay que ir sin calzado ni calcetines... ni me he parado a leer el supermegaconcepto, con la visión de los domingueros con cara de circunstancia andando descalzos y mojándose los pies he tenido suficiente.