25/3/09

Visiones extrañas

Hoy he vuelto a encontrarme un rostro sorprendente en el metro… Ya va para más de un año que ví el último. Y utilizo todos los días este medio de transporte.

He visto a ambos de espaldas; el hombre y la mujer. Tanto ha captado ella mi atención que no soy capaz de hablar sobre la espalda de él. Solamente sé que ella iba cogida de la mano, o del brazo, por alguien de pelo blanco y bastante más alto que ella. No sé si la he visto andar, pero sus pasos se ahogaban. ¿Alguien ha intentado hacer caminar a una marioneta de largas y delgadas piernas? Pues algo así era, pero sin tanta rigidez. Una rubia y escasa melena, una enorme chaqueta beige y unos pequeños pantalones claros más amarillentos. Parecía una yonki. No, no puede ser. Alguien muy enfermo… pequeño y agarrado a un brazo.

Mis ojos han entrado en el vagón pegados a su espalda. Antes de pasar yo al otro extremo para situarme enfrente suyo y antes de que ella fuera ayudada por su pareja a sentarse sabía ya que era muy vieja.

Y esa pobre melena…

Tremendamente vieja y con cara de niña. De niña asustada. Bellísima… Una nariz egipcia, invisible, ligeramente chata… Sin rastros de cirugía, creo… Una piel suave y muy fina… y muy tersa… Una fina capa con poca grasa debajo… Y unos ojos perdidos en alguna parte, un poco asustados, como los de otros viejos, pero no tanto… Idos. No sé muy bien dónde.

Que vieja es. Que pequeña. Que guapa. Que joven. Parece una niña indefensa y tiene dificultades para si quiera mirar lo que tiene delante… como si la propia luz o el aire contenido del vagón la molestara.

Una chiquilla parece. En serio…

Se retira la melena rubia con el dedo…

Un poco, distraída… débil quizás. Preocupada y muy lejana.

Él se mantiene erguido. Hay grasa bajo su piel. Aire que infla sus dedos. Viejo pero no tan cansado y apagado.

Al menos ella está con él. Lleva botas camperas… ella. Quizás sean una pareja rara, de estas que se ama toda la vida…

Me pregunto cuando desaparecerá (ella), sin que yo me de cuenta.

Una vez más, he vuelto a Richard Avedon…

Fotografías, y no pinturas y dibujos (que los hay). ¿Por qué? porque los dibujos y las pinturas tienen un problema con el tiempo, en particular con el instante que a veces nos sorprende y nos conmueve. La foto roba ese instante y la pintura debe, en esencia, recrearse en él… construir toda una teoría poética a su alrededor, hecha pincelada o trazo.

Entre tanta retórica, se pierde el impacto de un rostro viejo o nuevo. No ocurre esto con los saqueos de Avedon. Un auténtico ladrón de impulsos vitales del retratado, no del artista.

Empezaré, sin embargo, por Annie Leibovitz y su retrato de William Burroughs.

Y ahora sí. Avedon y su padre.

Y Willem de Kooning. No tan viejo.



Y John Ford...


Y un hombre anónimo.


Y el hijo de Rubens... Tenía que meter un dibujo :-)

3 comentarios:

Gabriel Ramírez dijo...

Vera dixit: Fotografías, y no pinturas y dibujos (que los hay). ¿Por qué? porque los dibujos y las pinturas tienen un problema con el tiempo, en particular con el instante que a veces nos sorprende y nos conmueve. La foto roba ese instante y la pintura debe, en esencia, recrearse en él… construir toda una teoría poética a su alrededor, hecha pincelada o trazo.

Necesito una entrada que desarrolle este asunto con urgencia. Me parece muy interesante. Si o hay dime cuál es, por favor.

vera dijo...

Y yo necesito que me traduzcas esta frase:

Si o hay dime cuál es, por favor.

Respecto al desarrollo dame tiempo, que me invento algo, ja, ja... Porque el asunto es mio propio. Poética de la casa. Me salió así de bonito.

De todas formas, sería difícil de explicar. Esas cosas me salen como churros porque me he pasado horas y horas de mi vida perdiendo el tiempo dibujando.

No obstante, no me cuesta nada explicártelo...

No sé si con entrada te refieres a alguna en este blog. Ni idea. Creo que nunca he hablado del "proceso", o quizás si... Mira en arte, en clases de arte por la cara, o en por las ramas... Algo habrá por ahí.

Gabriel Ramírez dijo...

Quería decir: Si lo hay dime cual es (refiriéndome a alguna entrada sobre el tema).
Vera, no me hagas trabajar, anda. Desarrolla el asunto y me lo leo todo, todito, todo.