Entradas

Desentendiéndose del tiempo

Imagen
LA MONTAÑA MÁGICA, THOMAS MANN

CAPÍTULO VII

Un paseo a la orilla del mar

¿Puede narrarse el tiempo, el tiempo en sí mismo, por sí mismo y como tal? No, esto sería en verdad una empresa absurda. Una narración en la que se dijera: “El tiempo transcurría, se esfumaba, el tiempo fluía” y así sucesivamente… Ningún hombre en su sano juicio consideraría algo así como un relato. Sería, poco más o menos, como si se pretendiese mantener febrilmente una única nota, o un único acorde durante una hora y eso se hiciera pasar por música. La narración se parece a la música en que se desarrolla en el tiempo, ”llena el tiempo de elementos con sentido”, lo “subdivide” y con ello crea la sensación de que “pasa algo”, por citar, con la piedad melancólica que se concede a las palabras de los difuntos, las expresiones que solía utilizar el buen Joachim: palabras que se llevó el viento hace ya mucho… de hecho, no sabemos si el lector es claramente consciente del tiempo a que se remontan. El tiempo es el elem…

Pan y circo.

Antes de nada voy a pedir a cualquier alma sensible que haya comenzado a leer este post abandonar la tarea de inmediato. Lo mismo debe hacer todo aquel menor de 30/40 que espere año tras año la llegada de los Magos de Oriente con ilusión extrema e inmutable hasta tal punto que mataría a cualquiera que moviera una figurita de su Portal de Belén o sustituyera un polvorón de la despensa por un Ferrero Rocher.
También voy a aclarar que he leído los evangelios (todos, el de Mateo también, hace mucho, sí, pero leídos están), que he disfrutado como una posesa durante mi infancia de esa gran fiesta en la que amanecía lanzándome como loca al salón de mi casa para descubrir el “tresillo” lleno de regalos, que me lo creía y que dejé de creérmelo bien joven (allá por los 7 u 8 años, si no antes), que seguí disfrutando como una posesa aún consciente del engaño, que ha pasado el tiempo y ya me aburro pero que, aun aburriéndome, conservo “la tradición”…
Bien, tras el disclaimer entro al grano. He leíd…

Sentir y poder contarlo.

No sé el resto de la humanidad pero, en ocasiones, yo siento la necesidad de traducir en palabras lo que siento. O no lo que siento, quizás tan solo lo que ha sucedido en un momento dado, un mero accidente, algo superficial. Aun en este último caso, estoy segura de que, en cierta manera, necesito sacar la sensación que reposa en todo aquello.
Siempre he entendido esta tarea como algo más estético que filosófico que científico. O las tres cosas quizás.
Si buscamos la definición de “objetivar” (verbo que no me canso de utilizar) empezaremos ya por hacernos un buen lío porque “objetivar” significa dar un carácter objetivo a una idea o sentimiento, es decir, sacarlo del sujeto para referirse al objeto en sí mismo (con independencia de la propia manera de pensar o de sentir). Es una tarea a priori desapasionada y desinteresada… ¿Pero cómo transformar una mera sensación en algo que existe realmente y con independencia al sujeto que lo conoce? Paparruchas.
La historia del arte está marcada por …

Whiplash (Damien Chazelle, 2014). 103 minutos de obsesión y contrapunto a dos voces.

Imagen
Pensad en esa idea fija que os atormenta. ¿Por qué os atormenta? Porque no es bien recibida. Vuestra consciencia os dice que no y, sin embargo, sentís un impulso que os impide deteneos. Os sentís ansiosos, incómodos, deprimidos, locos.

Dicen que no hay arte sin obsesión y que ésta está ligada íntimamente al proceso creativo. Está en juego la vida, ni más, ni menos. Una obsesión puede hacernos muy felices, pero también aniquilarnos. En mi opinión, con cierto control racional (dificil, lo sé), puede ofrecernos momentos vitales muy intensos. En el peor de los casos, seremos arrojados a un vacío en el que uno (más o menos) puede acostumbrarse a vivir (1).

Hay un cuento enorme titulado “La obra maestra desconocida” de Honoré de Balzac. Este cuento obsesionó a muchos artistas en crisis. El mismísimo Picasso no solo nos dejó unos cuantos aguafuertes para ilustrarlo sino un famoso guiño a Frenhofer (el protagonista del cuento) apodado Guernica (qué me decís del pie que aparece abajo a la dere…

Sobre la posibilidad de un gato y de todo lo demás conocido.

Imagen
Creo que el vídeo que he puesto arriba (fuente Microsiervos) resuelve, de una vez por todas, cualquier problema de interpretación en relación a la cuántica, los gatos, las superposiciones, los entrelazamientos, las ondas y las partículas en general.

Resulta complicado que alguien se trague eso de que un gato puede estar muerto y vivo al mismo tiempo. Sobre todo si uno interpreta esta paradoja en términos finales, de onda colapsada, de probabilidad 1… de “efecto tras una causa”, de "hecho" (de "facto")…

Pero volviendo a la "causa" y “efecto”, todo resulta bien sencillo si comprendemos el concepto de “posibilidad”, si somos capaces de entender que en un bol con harina y levadura existe (y al mismo tiempo no existe) la “posibilidad” de un “pan”.

Seguro que todos los que hayáis intentado hacer un roscón o un pan me entendéis… Si fuéramos capaces de entender cómo funciona un semiconductor (pieza fundamental para que los ordenadores procesen la información) y…

Ojiplática con Pepephone y enamorada hasta las trancas.

Imagen
Me he quedado tan alucinada que voy a escribir un post porque la situación lo merece. Tengo un contrato con Pepephone de estos que generan cero euros para la operadora. Quería cederle a mi hija de 12 años mi smartphone de forma controlada, es decir, sin datos y con un número nuevo por contrato. La niña, of course, usa la wifi de casa para ir entrenando en esto de la "sociabilidad virtual" y llama poco o nada, así que, cero euros. Como yo soy tonta, he tenido aventuras con Orange, Movistar y, finalmente, Jazztel para los móviles de los "mayores" y el ADSL casero. Pequeñas circunstancias han impedido el paso total a Pepephone que, espero, sea en menos de 4 meses porque, de verdad, la diferencia es abismal. Voy a entregarme al completo y en familia a Pepephone.

No voy a entrar en temas de tarifas, eficiencia, honestidad, buen servicio, operatividad, CRM inmejorable, etc...  que todos conocen. Voy a hablar sobre las personas, sobre la atención al cliente.

Personas de …

Vamos a ver si nos ponemos a escribir.

Resulta peligroso pero qué le vamos a hacer. Llevo un tiempo pensando en iniciar en el blog una sección de desbarres. Es la única palabra con la que me siento cómoda para referirme a aquello que escribo sin ton ni son, con la única intención de escribir sin más. Utilizando, si es posible, algún reflejo del pasado inmediato, de hace media hora, de ahora, de siempre.
Yo no sé escribir, tan solo busco música. Sí que aprendí a dibujar. Y eso me ayudó a observar a mi manera, buscar relaciones y armonías que solo entiendo yo. Así que cuando escribo, no puedo evitar buscar "sensaciones", reflejos de cómo siento lo que veo y lo que pienso. Dibujo con las palabras y los dibujos que salen no siempre son claros, evidentes, interesantes. En general no aportan nada a nadie más que a mí. Siento que bailo cuando escribo  (por eso lo de la música) y como dejé de bailar hace ya muchos años siento cierta añoranza.
Pero no voy a escribir aquí de esa manera en este blog. Lo haré desde aquí. De …